Tres de los presos condenados por la pueblada de Corral de Bustos (Córdoba), todavía sufren el encierro, y consecuencias de esa causa armada por la policía y el Poder Judicial. Por caso, en la cárcel de Monte Cristo está Víctor Barbero, sentenciado a siete años de cautiverio, quien en julio ya puede solicitar su  libertad condicional ya que hace cincuenta meses que está detenido. Mientras, Barbero ha solicitado salidas transitorias, y se las han otorgado, el detalle es que sus salidas autorizadas son de solo cuatro horas, cada catorce días y con custodia. Pero a los genocidas, detenidos en el mismo lugar, se les permite salir cuarenta y ocho horas y sin custodia, faltándoles mucho más tiempo para solicitar la libertad condicional. Por Adriana Revol (Fuente APL)

Esta discriminación permite ver mejor cuál es la política del Poder Judicial, y a quienes ve como menos peligros a sus intereses. No hay que olvidarse que en la pueblada de Corral de Bustos, el pueblo se abalanzó al corazón de esta institución, el “Palacio de Justicia”. El sábado 14 de marzo, Víctor salió por primera vez a la calle. Cabe destacar que Barbero, es el único de todos los presos al que se le ha otorgado una salida transitoria.
En Villa María continúan prisioneros, Néstor Pasquini, condenado a la pena de siete años, que el 5 de abril cumple los cuatro años y ocho meses necesarios para solicitar la libertad condicional (tres cuartas partes de la pena impuesta). Juan Marcelo Farías todavía está padeciendo el aislamiento. Él fue sentenciado a cinco años de prisión y ya cumplió cuarenta y cinco meses encerrado en esa mazmorra. En octubre pidió su libertad condicional y se la negaron debido a una sanción poco clara que le impuso el Servicio Penitenciario. Desde el 11 de febrero de este año, su defensa la ejerce el Dr. Carlos Orzaocoa, abogado de reconocida trayectoria en la defensa de los derechos humanos, quien ya ha solicitado su inmediata libertad (escrito con el que colaboró el Dr. Víctor Barbero).
En las audiencias en el Juzgado de Ejecución de Villa María, se hicieron presentes diferentes representantes de organizaciones como la CTA, la Coordinadora Antirrepresiva, APDH, Coordinadora Anticarcelaria, etc. reclamando la libertad de los compañeros.

NdR:El 4 de diciembre de 2006 los vecinos de Corral de Bustos hartos ante el encubrimiento de varios crímenes y asesinatos (18) cometidos en la zona -que en función del encubrimiento a las mafias, la justicia nunca resolvió- estallaron en una rebelión popular cuando la pequeña Ariana Sabache fue asesinada. Entonces el Poder Judicial de Córdoba persiguió a más de 40 personas y llevó a juicio a 34 de ellos. Tras armar causas insostenibles condenó a 6 de los manifestantes a cárcel efectiva y otros 6 fueron condenados quedando en libertad condicional.