A la 5 de la mañana de este 3 de marzo, un nutrido contingente del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) atacó con fuerza brutal a más de 500 corteros de caña del Ingenio Risaralda, Colombia, que habían declarado una huelga, exigiendo a la empresa la contratación directa e indefinida, un alto a la persecución sindical y los despidos, y el respeto al derecho a la negociación colectiva.
“Salimos muy temprano rumbo al Ingenio Risaralda para ver cómo estaba la situación de los compañeros que declararon la huelga. Estábamos en camino cuando llamó Arley Bonilla, presidente de la seccional Sintrainagro Ingenio Risaralda, avisándome que el ESMAD los sorprendió y arremetió brutalmente contra ellos”, explicó Mauricio Ramos, coordinador general del Departamento del Azúcar y Etanol de Sintrainagro.
“Los agarraron dormidos y les cayeron con palos y toletes. Hasta les quitaron sus machetes y comenzaron a arremeter contra ellos. Tenemos a varios compañeros heridos, dos en estado grave.
Los molieron a golpes y les dispararon a quemarropa las bombas lacrimógenas. Hay un compañero, Carlos Ossa, que fue alcanzado en la frente por una de estas bombas. Se está muriendo. Otro compañero, James Alzate, se encuentra en cuidado intensivo por los golpes que le propinaron los policías", continuó Ramos.
Para Ramos, esta situación demuestra una vez más la brutalidad con que opera este gobierno, así como la falta total de disposición al diálogo de la empresa.
“Nuestros compañeros están luchando pacíficamente para que se respeten sus derechos. Basta ya de irrespeto a la convención colectiva, de despidos arbitrarios, de persecución sindical y de salarios de hambre. Vamos a tratar de entrar en las instalaciones del Ingenio para asistir a nuestros compañeros y ver si podemos mermar la tensión”, dijo el directivo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Agropecuaria (Sintrainagro).

Fuente: Giorgio Trucchi – Rel-UITA