Como es habitual la versión oficial habla de robo y enfrentamiento, pero los vecinos aseguraron que las víctimas no cometieron ningún delito y que fueron fusilados por los efectivos.

Según la policía, un grupo de personas le robó a una mujer su camioneta en las inmediaciones de la calle Cruz, en el barrio porteño de Barracas. Poco después, una Brigada de Robos y Hurtos de la Policía Federal llegó a la zona y vio la camioneta en la que viajaban cuatro jóvenes. Se produjo una persecución con un tiroteo cuyo resultado fue de dos muertos. Además, los efectivos aseguraron que un vecino se acercó y les disparó con una escopeta Itaka.
Sin embargo, los testigos y familiares de las víctimas vivieron otra versión. Afirman que los jóvenes fueron ejecutados a sangre fría por la policía, que no permitió que fueran asistidos por una ambulancia en el lugar. Denuncian que uno de los chicos, de 19 años, agonizó durante 20 minutos. El otro llegó a ser trasladado por los vecinos hasta el Destacamento de Bomberos de la zona y luego derivado al Hospital Santojanni donde finalmente murió.
El otro menor asesinado tenía 17 años y estudiaba en la Escuela 2 de la zona. Sus conocidos aseguran que había salido antes de los hechos a comprar comida para la cena. Los amigos y vecinos de las víctimas relataron que ambos jóvenes habían sido invitados por quienes habrían robado la camioneta a subirse a ella, momento en el que se hizo presente la Brigada de la Comisaría 52.
"No les dieron tiempo a nada. Directamente les tiraron a matar", aseveraron los testigos.