La organización de derechos humanos Hijos La Plata elaboró un informe en base a datos propios sobre los procesos en los que se juzgan los crímenes cometidos durante la última dictadura cívico militar. En este marco, afirman que con seis juicios parciales concluidos y 24 condenas en lo que va de 2014, “las causas contra los genocidas se van desdibujando”, y que hasta el momento el Estado argentino solo efectivizó 117 juicios orales con sentencia en todo el país. Red Eco Alternativo

(Red Eco) Argentina – El informe de Hijos La Plata señala que en esos 117 juicios estuvieron procesados 656 represores, y que hubo 590 condenas sobre 477, 61 fueron absueltos y 6 muertos impunes mientras duraba el proceso, por un universo de 2857 víctimas.
“Esto quiere decir que sólo alrededor del 31% del total de los 2100 procesados desde 2003 fue llevado a juicio, y un 25% de ese número de procesados fue condenado”, denuncian. Además, remarcan que si se toma como dato los 600 Centros Clandestinos de Detención que funcionaron en todo el país durante la dictadura, los 477 condenados representan menos de un represor condenado por cada CCD.
En relación a los seis nuevos juicios que tuvieron sentencia este año, cuatro corresponden a causas residuales de otras ya juzgadas y las otras dos fueron procesos fragmentados que tomaron una sola víctima como caso.
En febrero, la sentencia por la desaparición del colimba y militante montonero José Luis Rodríguez Diéguez en la que se condenó a perpetua a los militares Teófilo Saa y Carlos Españadero se convirtió en el segundo juicio en diez años en la provincia de Chubut.
En mayo, en el marco del tercer tramo de la causa por crímenes en el CCD La Escuelita de Neuquén se condenó a cinco represores del Comando del 5to Cuerpo del Ejército. Tres de ellos unificaron pena por condenas en tramos previos, uno fue juzgado tras ser apartado por “razones de salud” en instancia anteriores, y un efectivo de la Policía Federal recibió su primera condena, pero por seis años y medio.
En mayo también finalizó el segundo juicio en Jujuy, el ex interventor del penal de Gorriti Antonio Vargas, el ex suboficial del Ejército César Díaz y cuatro guardiacárceles fueron condenados por el asesinato de siete presos políticos durante un traslado. En Tucumán, en tanto, seis oficiales del Ejército recibieron perpetuas por el asesinato del militante del PRT-ERP Osvaldo Sigfrido “El Tordo” De Benedetti. En la provincia de Buenos Aires, la obstetra del Hospital Militar, Lidia Fanni Villavicencia, fue condenada por su participación en la apropiación de Laura Catalina De Sanctis Ovando, un caso ya juzgado en 2013 en el séptimo juicio por los crímenes en el CCD de Campo de Mayo.
En junio, en Santa Fe en la segunda parte de la causa contra el ex juez Víctor Hermes Brusa y el grupo de represores de la D2, ya condenados en diciembre de 2009, hubo sentencia y unificación de penas de entre 20 y 22 años.
Actualmente hay 13 juicios en curso. Para el 4 de julio está prevista la lectura de la sentencia en la causa por el asesinato de Enrique Angelelli en La Rioja, en la que hay dos imputados: Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella. “La llegada al debate oral de las causas grandes en los tres principales distritos amenaza con retrasar la cantidad de condenas interanuales, y sólo si llegara este año a sentencia el tercer tramo de la Causa ESMA (que juzga a 68 represores), o en la megacausa por La Perla en Córdoba (iniciado en diciembre de 2012), o por los crímenes del CCD La Cacha en La Plata (con 21 imputados), se podrían equilibrar las cosas al promedio de condenas anuales que se venía sosteniendo”, explican desde Hijos La Plata.
En este punto, agregan: “Si tomamos los últimos cuatro años veremos que lejos de crecer exponencialmente, el proceso anual de juzgamiento se va estancando en unos 25 juicios con unas 150 condenas cada año. En 2010 hubo 19 juicios con 114 condenas, mientras en 2011 hubo 21 con 84 condenas, en 2012 fueron 25 con 131 condenas, y en 2013 el proceso se estancó en 23 juicios concluidos con 161 condenas”.
Además advierten que en esta etapa de los juicios entra a pesar la fragmentación de las causas: “por eso sostenemos la necesidad de acumular las causas para juzgar por circuito represivo o por CCD; porque sabemos que incluso más juicios por año no es necesariamente más justicia, y porque sumar juicios en abstracto no es lo mismo que destacar que en 2010, 7 de los 19 juicios fueron a uno o dos represores, y que esa cifra aumentó en 2011 a 9 de los 21 procesos, se sostuvo en 2012 en 9 juicios; y que en 2013, 11 de los 23 procesos juzgaron a tres represores o menos”.
A partir de estos datos, Hijos La Plata señala que estos procesos continúan reproduciendo la situación de impunidad porque sólo serán juzgados una serie de casos emblemáticos, altos mandos y reputados represores, mientras el conjunto de miembros de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Inteligencia, o bien civiles, jueces, y curas que también planificaron y ejecutaron el genocidio quedará relegado a juzgarse en futuros inciertos debates o, si la tendencia actual se consolida, completamente libre: “Denunciamos que no existe una voluntad real de condenar el carácter masivo y planificado de la represión, en un concepto, de reconocer que lo que aquí sucedió fue un Genocidio, y que todos, del primero al último de los verdugos, merecen castigo por formar parte del plan represivo”, finalizan el informe.