El 17 de junio de 2010, el policía Sergio Colombil ejecutó a Diego Bonefoi y en el marco de la represión posterior fueron asesinados Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas. A cuatro años, la Multisectorial contra la Represión y la impunidad de Bariloche sigue exigiendo que se investigue, enjuicie y castigue “a los responsables materiales e intelectuales de los asesinatos de Sergio y Nino”.

Tras el crimen de Bonefoi, de apenas 15 años, el pueblo de Bariloche se movilizó para exigir justicia, pero la policía respondió con represión dejando dos jóvenes asesinados decenas de heridos, perseguidos, detenidos, golpeados y torturados.
“Al día de la fecha, los responsables de los tres asesinatos de junio del 2010 siguen protegidos por el paraguas de impunidad judicial y política. Aunque cambie el partido gobernante, el proceso de encubrimiento continúa. Todos estos años, desde la Multisectorial hemos exigido el esclarecimiento de los asesinatos de Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas y cárcel y castigo a los responsables materiales e intelectuales. A cuatro años, funcionarios provinciales y nacionales a pesar de haberse comprometido a investigar ‘hasta las últimas consecuencias’, lo único que han hecho es garantizar la impunidad de los asesinos. Tampoco los funcionarios municipales se han pronunciado para reclamar Justicia”, manifestaron desde la Multisectorial de Bariloche a través de un comunicado.
Allí denunciaron además que el juez Ricardo Calcagno se ocupó, en nombre del Poder Judicial, de encubrir a la policía y a los funcionarios políticos que dieron la orden de reprimir, entorpecer la causa, desestimar la declaración de testigos que reconocieron a quienes dispararon a Nino Carrasco, desconocer las pruebas balísticas contundentes, no contemplar las escuchas, ignorar los partes policiales y las pruebas que aportarían datos fundamentales para el esclarecimiento de la causa: “Ni el juez Calcagno ni los distintos fiscales investigaron ni a la empresa Prosegur, ni a quién dió la orden para que la misma provea las balas de acero que usó la policía asesina, favoreciendo claramente el encubrimiento y la protección jurídica y política para los autores materiales e intelectuales de crímenes perpetrados por agentes estatales y funcionarios públicos”.
Para la Multisectorial estos hechos prueban que en Río Negro existe una continuidad de las prácticas de reprimir al pueblo y especialmente a los jóvenes y trabajadores que reclaman: “Lo que aquí denunciamos es parte de un plan sistemático que criminaliza las protestas y estigmatiza la pobreza. En este sentido, Río Negro ha sido denunciada por siete organismos de derechos humanos como la segunda provincia con más casos de criminalizacion de la protesta social y violación de los derechos humanos. Prueba de la estigmatización de la pobreza, es el mapa delictivo presentado públicamente por el gobernador Weretilneck en 2013, donde claramente los barrios señalados son principalmente los más humildes y postergados de Bariloche. Sin embargo, nada dijo el Sr. gobernador de los ladrones de guante blanco que exigen mano dura para cuidar sus intereses, mientras manejan el narcotráfico y dejan esta ciudad sumida en la más cruel de las pobrezas y desamparo”, agregaron.
A cuatro años de los asesinatos de Bonefoi, Cárdenas y Carrrasco, la Multisectorial volvió a exigir una investigación efectiva, juicio y castigo a los responsables materiales e intelectuales de los asesinatos de Sergio y Nino; no más policía asesina; no más persecución y apremios ilegales; basta de represión a los trabajadores y a los luchadores populares; y  no más poder político y judicial corrupto cómplice de la injusticia.