A pocos días de cumplirse doce años de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, el Frente Popular Darío Santillán denuncia al juez federal Ariel Lijo como uno de los principales responsables de que la causa por las responsabilidades políticas de la Masacre de Avellaneda haya sido archivada.

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FRENTE A LA INJUSTICIA QUE GENERA IMPUNIDAD
HAY DENUNCIA Y CONDENA SOCIAL

A pocos días de cumplirse doce años de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, desde el Frente Popular Darío Santillán denunciamos al juez federal Ariel Lijo como uno de los principales responsables de que la causa por las responsabilidades políticas de la Masacre de Avellaneda haya sido archivada.

Desde el  2002 a la fecha la causa estuvo cajoneada y el juez ni siquiera respondió a informes solicitados por la fiscalía, sobre el cruce de llamadas entre los funcionarios duhaldistas y las autoridades policiales. A esto se suma la falta de voluntad política de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner de avanzar en la causa.

La lentitud y luego inacción del Juez Lijo en la causa por la Masacre de Avellaneda contrasta con su celeridad por condenar a los referentes de Quebracho, Fernando Esteche y Raúl Lescano, acusados y condenados por “incendio, daños y estragos” en un local partidario del ex gobernador de Neuquén Jorge Sobisch; cuando se manifestaban en repudio al asesinato del maestro Carlos Fuentealba.

Lijo es el mismo juez que sobreseyó al ex ministro del Interior Carlos Corach la semana pasada en la causa por el atentado contra la AMIA y que le otorgo el reconocimiento jurídico al partido nazi de la Argentina Bandera Vecinal, a cargo de Alejandro Biondini; quien en su plataforma electoral hablaba de “el drástico desmantelamiento de la red homosexual, drogadicta y corrupta que infecta la Argentina”, que luego se excuso que ese punto era del año 1990.

A pesar de existir una ley que prohíbe y castiga las manifestaciones racistas, motivo por el cual la Corte Suprema había prohibido la presentación de su Partido Nuevo Triunfo (PNT) en 2009, hoy Lijo garantiza la legalidad de un partido neonazi en nuestro país.

Además, en 2006, llevó adelante un juicio irregular y extraditó a seis campesinos paraguayos que pidieron asilo político en Argentina por un delito que no cometieron. Nosotros no olvidamos: la actuación del juez fue condenada por todos los organismos de derechos humanos de Argentina.

 

La causa por las responsabilidades políticas de la Masacre se inicio el 1 de julio de 2002 por Mabel -mamá de Maxi- y apuntaba como autores intelectuales de los asesinatos al ex presidente Eduardo Duhalde y en la que también se menciona a Carlos Ruckauf, Alfredo Atanasof, Juan José Alvarez, Aníbal Fernández, Carlos Soria, Oscar Rodríguez, Jorge Matzkin, Felipe Solá (entonces gobernador) y Luis Genoud, quien era funcionario de Seguridad provincial en ese entonces y ahora es miembro de la Corte bonaerense. Quien estuvo  cargo de esa causa, que lleva cajoneada 12 años, es el juez federal Ariel Lijo.

Porque la impunidad genera más impunidad: A 12 años del asesinato de nuestros compañeros, vemos que avanza la criminalización de la protesta, con la condena a los petroleros de Las Heras, los dirigentes de Quebracho, los luchadores procesados por el Indoamericano y ahora los investigados por la toma de  Villa 20 y los trabajadores de ATE acusados por protestar contra Macri. Mientras, Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Anibal Fernandez y Jorge Sobisch, siguen libres. 

Que tenga en claro Felipe Solá, con sus aspiraciones a candidato a gobernador, Aníbal Fernandez, que se quiso lavar la cara y Eduardo Duhalde que en vez de estar tras las rejas, opina de política lo más campante y hasta usa el nombre de nuestros compañeros en sus declaraciones, que no podrán caminar tranquilos por la calle y la condena social y popular mantendrá la memoria y el señalamiento de las responsabilidades por la Masacre.

Por eso, reiteramos: SI LA JUSTICIA ES INJUSTA, LA CONDENA SOCIAL ESTARÁ PRESENTE, para quienes integran el poder judicial, para quienes por acción u omisión no mostraron voluntad política de que la causa avance y para los responsables políticos de la Masacre de Avellaneda.

DARIO Y MAXI PRESENTES

MULTIPLICAMOS SU EJEMPLO
CONTINUAMOS SU LUCHA

Frente Popular Darío Santillán