“Duhalde no tiene autoridad moral para hablar de regular los piquetes. Si quiere hacer declaraciones, que declare en la causa por los asesinatos de Kosteki y Santillán. A casi doce años de haber ordenado la represión en el Puente Pueyrredón, Duhalde declara con total impunidad: ‘No soy amigo de ser demasiado duro con la gente que reclama, son gente vulnerable’. Eduardo Duhalde, presidente de aquel 2002, cuando mando a reprimir a la población más hambrienta y olvidada; a quienes salíamos a las calles hartos del hambre y la falta de trabajo”, así comienza el comunicado difundido por el Frente Popular Darío Santillán tras conocerse estas declaraciones periodísticas de Duhalde.
Contacto: Alberto Santillán (padre de Darío): 15-5603-5256
El comunicado del FPDS continúa: “El responsable del asesinato de nuestros compañeros habla queriendo distanciarse del impopular proyecto presentado por el kirchnerismo, la Ley de Convivencia en Manifestaciones Públicas, que busca regular la protesta y definir cual movilización es legítima y cuál no.
Desde el Frente Popular Darío Santillán rechazamos absolutamente esta iniciativa, considerando que es un inconfundible gesto antipopular y represivo enmarcado en una política de estigmatización a quienes venimos manifestando en la calle el descontento popular ante la situación económica actual. Sostenemos a su vez el pleno derecho de los sectores populares a manifestarse como derecho fundamental de toda la población. En este marco, repudiamos y denunciamos las declaraciones de Duhalde, ya que ha demostrado ejecutar mecanismos nefastos de represión durante su gobierno, reprimiendo brutalmente la protesta social de los más necesitados.
Si bien en su momento y a través de la lucha conseguimos que los autores materiales, los que apretaron el gatillo cobardemente contra manifestantes desarmados, madres con hijos, jóvenes, contra Maxi, los que fusilaron por la espalda a Darío, fueran condenados -aunque gozan de grandes privilegios- el poder político continúa impune, amparado por acuerdos oscuros y complicidades perversas, a casi 12 años ni Duhalde, ni Felipe Solá (diputado nacional re-electo del ‘Frente Renovador’ que conduce Sergio Massa), ni Juan José Álvarez (ex agente de la SIDE durante la última dictadura cívico-militar, Secretario de Seguridad durante el gobierno de Duhalde, y ‘armador y operador político’ del massismo), ni Alfredo Atanasof, ni Jorge Matzkin, ni Luis Genoud, ni Oscar Rodríguez, ni Jorge Vanossi, ni Aníbal Fernández, ni el difunto Carlos Soria, entre otros; fueron investigados por aquella Masacre, a pesar no sólo de las sobradas pruebas de la existencia de un plan represivo con reuniones previas, directivas y complicidades necesarias, una autoría ideológica y responsabilidad política del asesinato de Darío y Maxi; sino también de las reiteradas promesas vertidas por los sucesivos gobiernos, y la del mismo gobierno kirchnerista que hoy ya cumple más de diez años en el poder y que prometió, allá por el año 2003, ‘investigar hasta las últimas consecuencias’. Es el mismo gobierno que nunca abrió los archivos de la SIDE y que, ante la no investigación de aquella Masacre, termina siendo cómplice del silencio y la impunidad.
En nuestro largo camino nos queda la sensación de que una parte de nuestras vidas se desangró junto a Darío y a Maxi aquel 26 de Junio de 2002. Pero, a la vez, hemos aprendido que la lucha que impulsamos, como familiares y amigos, como compañeros, es también la lucha que Darío parió hasta el último momento de su vida y el ejemplo a seguir que nos dejó. Por eso seguimos peleando por justicia, contra la impunidad y por la memoria y a la vez levantamos con orgullo la bandera de Darío y su ejemplo de lucha, de amor y de entrega.
Las declaraciones de Duhalde demuestran una vez más la impunidad de la Justicia, por eso seguiremos luchando, para que los autores materiales de la Masacre de Avellaneda no solo sean condenados socialmente”.



