Sigue sin aclararse la muerte del joven de 25 años que el 19 de septiembre del año pasado fue detenido por una contravención en Trelew y esa misma noche fue hallado muerto en una celda de la seccional segunda de la policía de la provincia.
Desde la Comisión contra la Impunidad y por la Justicia en Chubut afirmaron: “Las investigaciones de la Policía Federal tuvieron como resultado que no se ha podido determinar ni el accionar de terceros ni el suicidio –esta última, la hipótesis más fuerte de la Fiscalía-. Hecho que nos lleva a afirmar sin ninguna duda que Ángelo murió por la acción o la omisión del personal policial de turno, la madrugada del 19 de septiembre de 2013”
El hecho está siendo investigado por los antecedentes que tiene la seccional por torturas, violaciones y muertes. Además, la celda en la que se encontraba Vargas estaba inhabilitada por orden judicial. A su vez, la hipótesis de “autoahoracamiento” es fuertemente resistida por el entorno familiar del joven, quien tenía mujer y dos hijos.
Al cumplirse siete meses de la muerte de Vargas, la Comisión efectuó, a través de un comunicado, una serie de interrogantes: “¿Por qué había colchones en los calabozos si nadie iba a permanecer allí más que unas horas, bajo la condición de “demorado”? ¿Entonces, la Comisaría Segunda tenía celdas inhabilitadas o no? ¿Por qué había pibes demorados allí la noche del 19 de septiembre? ¿Dónde se encuentran reubicados el Comisario Luciano Yapileo y el Subcomisario Juan Carlos Jara? ¿Qué ocurrió con el personal de turno que ‘debía’ custodiar a Ángelo? ¿Continúa ese personal en funciones, ‘cuidando’, a otros detenidos en las Comisarías de Chubut? ¿Qué respuestas da el Estado Provincial a la secuencia de muertes que se suceden en la Provincia de Chubut por causa de la violencia policial?”



