Facundo Rivera Alegre fue visto por última vez hace dos años al salir de un boliche en la capital cordobesa. La familia apunta a la policía. Además, se cumplieron cinco meses de la dudosa muerte de Ángelo Vargas en una seccional de Trelew. Red Eco Alternativo
(Red Eco) Córdoba – Chubut – “Facundo era un pibe de barrio, le gustaba la música, tenía a su mujer, su hija que hoy tiene dos años y diez meses, le gustaba ir al baile”, así describió Viviana Alegre a su hijo en el acto realizado ayer, miércoles, al cumplirse dos años de la desaparición del joven conocido como “El Rubio del Pasaje”.
Viviana habló especialmente del fiscal de la causa, Alejandro Moyano. Afirmó que siempre investigó lo que le convenía y que nunca quiso correr a la policía, sospechada de estar involucrada en la desaparición de Facundo: “En la investigación estaba el comisario Rafael Sosa, director de Narcotráfico que hoy está preso por narcopolicía. Gustavo González, Osorio y tantos más que hoy están presos como narcopolicías. Y el fiscal nunca los quiso apartar. Se nota que el fiscal Moyano es un empleado ejemplar de la justicia porque próximamente (el gobernador José Manuel) De la Sota lo va a premiar dándole el puesto de fiscal general de la provincia de Córdoba”, aseguró.
La versión del fiscal señala que el 19 de febrero de 2012, Facundo Rivera Alegre fue enviado por un integrante de la banda de cuartero Damián Córdoba a comprar cocaína a lo de “Los Colela”, algo que al parecer hacían habitualmente con los seguidores del grupo. Además, debía pagar una deuda. El joven fue hasta el Barrio Maldonado para encontrarse con los hermanos Pablo y Kevin Reartes. Se trata de los hijos de María del Carmen “la Colela” Reartes, narco de la zona de “La Quinta”, Córdoba. Cuando ellos le reclamaron la plata, Facundo les dio un billete falso de cien dólares y comenzaron a pelearse. En ese marco, Kevin, menor de edad, le disparó a Rivera en la cabeza. Los hermanos llevaron el cuerpo hasta el cementerio, donde un empleado de allí lo escondió en una tumba para meses después cremarlo entre los tres. Hace poco, el fiscal Moyano detuvo a los hermanos como presuntos autores del asesinato de Facundo Rivera Alegre.
En una entrevista realizada por el sitio Cosecha Roja, Viviana explicó por qué rechazan esta versión: “No la aceptamos, desde ningún punto de vista. Hay tres grandes familias que están metidas en el negocio. Quien le pega el tiro es una custodia de esa gente, de la banda de Damián Córdoba, y ellos tienen protección policial y política. Damián Córdoba tiene tres casos similares en Catamarca, y el que lo hace volver a tocar en Catamarca es el mismo De la Sota (…). Vemos que este caso está totalmente armado. Dicen que el menor le disparó porque es inimputable. Si está cremado, entonces que den datos contundentes”.
Durante el acto realizado ayer en las calles del centro de la capital cordobesa, Viviana agregó que hay testigos que, la noche que su hijo fue visto por última vez, vieron una golpiza policial y cómo lo levantaban en un auto dos civiles y dos policías: “El fiscal nunca prestó atención a todo lo que nosotros presentamos. Ahora imputaron a tres personas, dos son hijos de una narco que le provee la droga a la banda de Damián. Uno de ellos es menor y es como que el fiscal quiere cerrar el caso diciendo que el menor fue el que le pegó el tiro, y también dice que hay un empleado del cementerio que lo cremó como para decir que no está el cuerpo, no hay pruebas”.
La mamá de Facundo cree que su hijo no fue cremado y que está en el campo de la Rivera, zona donde se arrojaban cuerpos durante la dictadura. El fiscal hizo un solo allanamiento en este lugar, en el que no encontró nada. “Hay testigos que hablan de un subcomisario relacionado a un funcionario provincial que lo tuvo a Facundo enterrado en su casa, y como la fiscalía general no tiene titular está cargo hoy la doctora (María Marta Cáceres de) Bolatti que el año pasado dijo que no iba a hacer un allanamiento allí porque faltaban datos más contundentes ¿qué dato más contundente que alguien que dice que Facundo estuvo enterrado en esa casa?”, afirmó Alegre a los manifestantes, en su mayoría jóvenes, que se movilizaron para reclamar justicia por Facundo.
Del acto también participó Pablo Pimentel de la APDH de La Matanza: “Hace ocho meses, lo primero que le pedimos al fiscal es que retirara de la investigación a la policía de Córdoba porque se sabe y se sospecha que ha tenido que ver, o que sino no hizo absolutamente nada para evitar lo que le pasó a Facundo. Hoy volvimos y le hemos reiterado lo mismo con una nota y él sostiene que han contado con un sector de policías que ha hecho la investigación (…). Algún día la historia le pedirá explicaciones a José Manuel de la Sota porque es el último responsable de lo que le pasa a cualquier ciudadano cordobés. En definitiva, lo que le pasó a Facundo Rivera Alegre es porque no hay autoridades políticas que controlen a las fuerzas de seguridad”.
En el mismo sentido, Viviana cerró su intervención asegurando que su hijo, como tantos jóvenes cordobeses, sufrió las consecuencias del código de faltas provincial: “la mayoría de los pibes lo vive a diario, prácticas que aún siguen realizándose y que vienen desde la época de la dictadura. Nos encontramos con una policía corporativa que defiende los privilegios del poder político policial. Sigo sosteniendo que seguimos luchando contra un muro muy fuerte, pero hoy a dos años estamos más firmes para seguir luchando y no claudicar jamás para lograr la justicia verdadera”.
Cinco meses sin justicia para Ángelo Vargas
El 19 de setiembre de 2013, este joven de 25 años fue detenido por una contravención menor en Trelew. Esa misma noche fue hallado muerto en una celda de la seccional segunda de la Policía provincial.
Al cumplirse cinco meses del hecho, desde la Comisión contra la Impunidad y por la Justicia en Chubut volvieron a solicitar a las autoridades que den respuestas concretas de lo sucedido.
La celda donde fue encontrado sin vida Vargas está inhabilitada por orden judicial, sin embargo es usada por el personal de la seccional.
Desde la Comisión señalan que el hecho fue muy confuso, ya que la forma en la que fue encontrado el cuerpo genera dudas sobre la hipótesis del suicidio por autoahorcamiento, aunque la Fiscalía sigue indagando en esa dirección. A su vez, la familia del joven sostuvo desde un principio que no hay lógica para esa hipótesis. Andrés Gastón “Ángelo” Vargas estaba en pareja y tenía dos hijos, además de proyectos firmes de vida.
En tanto, la seccional segunda tiene antecedentes probados de tortura, violación y muerte, sobre todo en jóvenes “portadores de rostro” o apellido.
Al cumplirse cinco meses de la muerte de Vargas, la Comisión efectuó, a través de un comunicado, una serie de interrogantes: “¿A qué conclusiones llegó la Policía Federal que intervino en la investigación de los hechos? ¿Dónde se encuentran reubicados el Comisario Luciano Yapileo y el Subcomisario Juan Carlos Jara? ¿Qué ocurrió con el personal de turno que ‘debía’ custodiar a Ángelo? ¿Continúa ese personal en funciones, ‘cuidando’, a otros detenidos en las Comisarías de Chubut? ¿Qué respuestas da el Estado Provincial a la secuencia de muertes que se suceden en la Provincia de Chubut por causa de la violencia policial? Exigimos estas respuestas y más investigación”.
Sin duda, una exigencia y un reclamo que realizan permanentemente los familiares de las víctimas de las distintas fuerzas de seguridad de todo el país.
Fuentes: Indymedia Córdoba – RNMA / Cosecha Roja / Puerta E.



