Los trabajadores de la planta de productos químicos Icona – UPL (United Phosphorus Limited) acaban de recibir alrededor de 100 telegramas de despidos por parte de la empresa a sólo 30 días de haber firmado un principio de acuerdo entre ambas partes y el Ministerio de Trabajo. En esa acta, la empresa se comprometía a no despedir a ningún trabajador y a no vaciar la empresa, situación que los trabajadores venían denunciando tiempo atrás.
Los trabajadores se encuentran realizando una ocupación pacifica de las instalaciones de la planta para resistir los despidos. Icona – UPL es una planta que se dedica a proveer productos químicos y petroquímicos a empresas que trabajan en el campo y está ubicada en la localidad de Abbott, cerca de San Miguel del Monte (Provincia de Buenos Aires).
Juan Carlos Otero, Secretario General de los Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Abbott, dijo que “nosotros veníamos teniendo buen dialogo con la empresa, por nuestra parte había voluntad de cooperar para que esta situación no pase a mayores siempre y cuando no estén en riesgo las fuentes de trabaja ni los sueldo. Demostramos voluntad de cooperación pero a la empresa eso no le importó y avanzó”. Y agregó que “a partir del día martes (17 de diciembre), y durante toda la semana, recibimos telegramas de despidos”.
Los trabajadores de Icona – UPL venían denunciando que los dueños “habían vaciado totalmente la planta de equipamientos y la materia prima se la habían llevado a otros lugares”, explica Otero. Después de tomar las instalaciones y realizar movilizaciones y caravanas en el pueblo, habían llegado a un acuerdo que fue firmado por la empresa y el Ministerio de Trabajo bonaerense. Por este motivo, Otero explica que “fue una desagradable sorpresa los 100 telegramas de despidos”.
Además, la empresa Icona – UPL ofreció acuerdos individuales para cada trabajador como parte de su estrategia en el conflicto. Otero explica que “algunos compañeros prefirieron aceptar el acuerdo, pero una parte importante estamos tomando la planta”.
El secretario general de los petroquímicos cuenta que “la empresa no respetó lo que se había acordado y no pusieron a funcionar la planta al 100%. Es que el plan de vaciar la empresa nunca lo abandonaron”. Otero comenta que los trabajadores pudieron hacer un análisis financiero de las cuentas de la empresa donde quedó demostrado que no esta en rojo ni en crisis, porque aclara que “prefieren vaciarla”. “Hay gente que se propone trabajar y ayudar a la empresa y ellos le cierran la puerta”, explica.
También comentó que “la empresa ha realizado una inmoralidad total por despedir a 100 trabajadores, pero también por despedir sin ningún reparo a gente sordomuda y con otro tipo de problemas pero que trabajan en la planta sin ningún inconveniente. Tampoco tuvieron en cuenta despedir a 100 trabajadores en esta época del año. La intención que hay detrás es nefasta”.
La empresa tiene 60 años de historia, pero hace 5 la compró un grupo internacional de origen en la India. Su plantel de trabajadores es de casi 100 y queda en las afueras del pequeño pueblo llamado Abbott. Este pueblo bonaerense de San Miguel del Monte tiene 1.000 habitantes y de las movilizaciones y caravanas que realizan los trabajadores en conflicto participan alrededor de 600 personas del pueblo. Es que, según Otero, “si la planta cierra desaparece Abbott”.

Prensa FeTERA