El Tribunal Oral en lo Criminal N° 11 de la Ciudad de Buenos Aires resolvió este mediodía absolver al policía federal Rodrigo Valente, acusado por el crimen de Alan Tapia, de 20 años, ocurrido el 15 de febrero de 2012 durante un allanamiento llevado a cabo por el Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF) en el Barrio Mitre de Saavedra. Al igual que hace una semana en el caso del asesinato de Fabián Gorosito, la justicia deja en libertad a los gatillo fácil. Red Eco Alternativo.
(Red Eco) Buenos Aires – En la madrugada del 15 de febrero de 2012, un grupo del GEOF, enviado por la División Homicidios de la Policía Federal, a pesar de tratarse de un supuesto operativo de rutina, ingresó a la casa de Alan Tapia de 20 años, que vivía con sus padres, dos hermanos y sus abuelos. Previamente habían allanado otras casas de la zona, reduciendo a sus ocupantes y rompiendo sus pertenencias. Estaban en la búsqueda de una persona en el marco de una causa por tentativa de homicidio. Cuando los efectivos entraron a la habitación donde dormía, Alan intentó incorporarse pero recibió un balazo en el estómago. Luego, el cabo Rodrigo Valente diría que disparó su fusil de asalto porque se sintió intimidado ya que supuestamente el joven tenía un “arma tumbera”.
Cuarenta minutos tardó en llegar una ambulancia hasta el lugar, mientras Alan agonizaba y su familia, que estaba maniatada en otro sector de la casa, no era informada de esta situación. Finalmente el joven fue trasladado al Hospital Pirovano donde falleció esa misma mañana.
Alan Tapia estudiaba y además era profesor de tango y participaba del programa Jóvenes por Más y Mejor Trabajo del Ministerio de Trabajo en la Universidad de Buenos Aires.
El policía Rodrigo Valente, tras ser procesado, estuvo prófugo casi dos semanas hasta que finalmente se entregó y fue detenido en mayo de 2012.
Según denunció el Centro de Estudios Legales y Sociales, el operativo que se llevó adelante aquel 15 de febrero “se inició de madrugada, en horas nocturnas durante las cuales no está permitido llevar a cabo este tipo de intervenciones”. El Grupo Especial de Operaciones Federales es un cuerpo de elite que interviene en situaciones complejas, y actuó en este caso porque la División Homicidios de la Policía consideró que el Barrio Mitre de Saavedra es una zona peligrosa.
El Barrio Mitre es efectivamente una zona peligrosa pero para quienes viven allí, sobre todo cuando llueve mucho y el barrio se inunda, tal como ocurrió en el mes de abril pasado cuando murieron ahogadas dos personas. Este barrio fue edificado en 1958 como un núcleo habitacional transitorio, pero las casas que ocupan las seis manzanas que lo conforman han quedado en forma permanente. Las inundaciones allí son habituales e históricas, la primera ocurrió en 1974. Pero la situación se agravó tras la construcción del Shopping DOT, que se emplazó en el mismo lugar donde debía implementarse un sistema retardador de líquidos pluviales que tenía por objetivo aliviar las permanentes inundaciones.
El juicio por el crimen de Alan Tapia comenzó en julio. Durante el proceso, la policía insistió con la estrategia de la legítima defensa y aseguró haber encontrado un arma “tumbera” en la cama de Alan. Esto fue desmentido por la querella que se refirió a esta arma como un elemento “plantado” posteriormente. Un modus operandi habitual en los intentos de defensa de los policías.
Mientras que en su alegato, la querella pidió 35 años de prisión para Valente, el fiscal Eduardo Marazzi solicitó su absolución. Marazzi consideró que el policía había actuado en legítima defensa por hallarse en un "contexto de peligrosidad", ya que el hecho ocurrió en un barrio “peligroso” tal como calificó a “Villa” Mitre (tal como a su vez el fiscal denominó al Barrio Mitre). En su alegato, además, Marazzi justificó sus conceptos aclarando que “Villa” Mitre no es “ni Puerto Madero ni las Islas Seychelles”.
Los abogados de la familia de Alan denunciaron públicamente al fiscal y consideraron que su alegato fue discriminatorio y en beneficio del policía, algo que pudo comprobarse este mediodía cuando el Tribunal Oral en lo Criminal N° 11 de la Ciudad de Buenos Aires resolvió absolver a Rodrigo Valente, dejando impune el crimen de Alan.
Hoy la familia de Alan tiene la misma sensación de injusticia que la que tuvo hace exactamente una semana la familia de Fabián Gorosito, cuando el Tribunal Oral en lo Criminal N° 5 de Morón resolvió absolver a los once policías acusados por su crimen, ocurrido en la localidad bonaerense de Mariano Acosta en 2010.
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