Una marcha que congregó alrededor de 1000 estudiantes y profesores de secundaria de la ciudad de Cali reclamó por las extrañas circunstancias que rodearon la muerte del profesor Francisco Javier Ocampo Cepeda. Denuncian esta muerte como un posible “falso positivo”.
La comunidad educativa amaneció el pasado lunes con la sorpresa del asesinato de uno de sus profesores. El hecho fue aun más sorpresivo dadas las explicaciones sobre su muerte, pues según el comandante de la policía Cali, general Castañeda, el profesor habría muerto enfrentándose a los agentes, portando un arma y panfletos de la banda criminal “los rastrojos”.
Las versiones de este hecho, en el que también murió un agente de la policía, están totalmente encontradas y enturbian el procedimiento realizado por la policía. Por un lado las circunstancias planteadas en el informe oficial, retratan al profesor como un delincuente que al negarse a una requisa, sobre las 3:30 de la madrugada, se enfrentó a tiros con los agentes de policía y al que luego le fueron encontrados una pistola 9 mm y los mencionados panfletos.
La reacción por parte de los estudiantes, profesores y familiares del docente desmintiendo que portara armas y que estuviera vinculado con un grupo delincuencial. Denuncian este hecho como un “falso positivo” – como se les llama a las ejecuciones hechas por la fuerza pública en donde las víctimas son presentadas como miembros de grupos armados -.
Fuente: Colombia informa