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Cuando el país no ha visto una solución a la problemática del Catatumbo, en el noreste colombiano, que pasa por presentar alternativas para la sustitución de cultivos ilícitos, inversión social, inversión en infraestructura y la instauración de una zona de reserva campesina; sectores mineros y cafeteros se manifiestan en defensa de sus actividades económicas. La respuesta del gobierno ha sido la misma que utiliza ante cualquier manifestación social: señalarla para intentar deslegitimarla, pretender levantarla con represión policial, dilatar la negociación para desgastarla y hacer algunos compromisos que no cumple a cabalidad.
(Semanario Voz) Colombia – Los mineros artesanales de Marmato en el departamento de Caldas, aseguran hacer frente a la arremetida de la locomotora minero-energética con un paro desde el pasado 17 de abril. Dicen que los ha obligado a ello la falta de una legislación favorable al pequeño minero tradicional; la imposibilidad de una legalización de esa actividad por la falta de áreas libres para ser adjudicadas; la falta de oportunidades para la legalización negada pese a que muchos mineros llevan más de 13 años en ese proceso; la iniciativa que viene adelantando Minerales Andinos de Occidente, filial de la Gran Colombia Gold, para la integración de áreas de los títulos ubicados en la zona alta del cerro El Burro y sus áreas colindantes.
Asimismo, el paro es una medida en contra de los nuevos decretos expedidos por el Ministerio de Minas que perjudican esa labor porque criminaliza a los mineros sin título; niega la oportunidad de continuar los procesos de legalización; impide a los municipios y a los concejos municipales ordenar en sus territorios los usos del suelo, dejando en manos de la agencia nacional de licencias ambientales y la Agencia Nacional Minera el ordenamiento minero del país.
“La minería de Marmato fue la que pagó la independencia de Colombia, dio la plata para que Bolívar costeara su ejército. Eso muestra lo tradicional que es. A todas las minerías las meten en el mismo costal, no caracterizan al minero colombiano. El nuevo decreto ilegaliza a los mineros artesanales y da potestad para penalizar ese tipo de minería”, explica el antropólogo e investigador, Oscar Palacios.
El oficio se ha heredado por generaciones en esa población de 90 mil habitantes, quienes de manera artesanal han sobrevivido sin que el Estado haya aportado para que se tecnifiquen y generen planes de mitigación de daños ambientales. Allí, la economía de ese municipio y la de varios a su alrededor se basa en la extracción de oro en un 95% y plata en 5%.
Los mineros bloquearon la vía que conduce de Manizales a Medellín pero fueron desalojados de manera violenta por el ESMAD. Ahora, mientras están dialogando la bloquean de manera intermitente por espacios de dos horas.
Por otra parte, los consejos comunitarios y comunidades indígenas y mestizas de Chocó, atendieron el llamado al paro nacional minero indefinido que convocaron la Confederación Minera de Colombia y la Federación de Mineros del Chocó, Fedemichocó, ya que comparten las problemáticas que la política pública minera genera en el país.
Están atentos a las negociaciones.
Catatumbo
En la zona de Catatumbo las negociaciones no avanzan. Los diálogos se rompieron cuando el gobierno se negó a las solicitudes de los campesinos. Como parte de sus tácticas dilatorias el gobierno había enviado negociadores sin capacidad de decisión, quienes tenían que estar consultando con el Ejecutivo en Bogotá cada uno de los pasos a dar y los compromisos a los que podían llegar. Ahora, se pide que los campesinos levanten el paro para que los emisarios gubernamentales vuelvan a la mesa.
Según César Jerez, “La propuesta consultada con las bases campesinas de esta movilización es si continuarán o no los bloqueos. La gente votó y continuarán hasta tanto el gobierno no entre en sensatez y envíe un equipo coherente para dialogar”.