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En los últimos días, la jueza Alicia Vence, del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de San Martín N° 2, procesó, sin prisión preventiva, a tres ex directivos de la empresa Ford, por la causa en la que se investigan los secuestros de 24 obreros de esa automotriz, ocurridos entre marzo y agosto de 1976. En tanto, en San Juan fue detenido Rubén Bufano, acusado de ser uno de los responsables del secuestro y desaparición del escritor y periodista Haroldo Conti y de haber participado en la llamada Masacre de Fátima en Pilar. Actualmente, era el responsable de seguridad de la minera Barrick Gold.

(Red Eco) – Argentina – El prontuario de Rubén Osvaldo Bufano estremece. Durante la última dictadura cívico militar fue integrante del Batallón 601 y está acusado de ser uno de los responsables del secuestro y desaparición del escritor Haroldo Conti. Desde 2006, coordinó las tareas de la seguridad privada de la Barrick Gold en el yacimiento Veladero, en la provincia de San Juan. En el último tiempo, pretendió obtener la titularidad de una cátedra sobre "inteligencia y seguridad" en la Universidad Católica de San Juan.
Haroldo Conti fue secuestrado el 4 de mayo de 1976 cuando regresaba a su casa junto a su pareja y su bebé. Al llegar al departamento, un amigo que debía esperarlos allí se encontraba maniatado junto a un grupo de personas vestidas de civil, que los golpearon fuertemente y les robaron sus pertenencias.
Años más tarde, tres argentinos fueron detenidos en Suiza en noviembre de 1982, acusados de realizar secuestros extorsivos cuyos rescates pretendían cobrar en ese país. La compañera de Conti, Marta Beatriz Scavac Bonavetti, reconoció en los diarios de esa época a uno de los detenidos: Rubén Bufano, a quien la mujer conocía con el nombre de Juan Carlos Fabiani, y que no era otro que aquel “amigo”  con el que debían encontrarse en el departamento en el que fueron sorprendidos y secuestrados.
Bufano había ido a la casa de Conti una semana antes del secuestro pidiéndole ayuda por sentirse perseguido por la policía. A su vez, los hijos del escritor del primer matrimonio también reconocieron a Bufano como un amigo de su padre. 
Ya en democracia, el ex integrante del Batallón 601 de inteligencia fue denunciado por el entonces diputado socialista Alfredo Bravo, por su actividad en la empresa Oeste, Vigilancia y Seguridad (OVYS) que prestaba sus servicios a la Asociación de Obras Sociales (ADOS) y a Edessa, en San Juan, en el marco de una investigación por la desaparición de la psicóloga María Rosa Pacheco de Balmaceda vista por última vez en el Sanatorio Almirante Brown en junio de 1996, custodiado por OVYS.
En junio de 2004, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral pidió la detención de Bufano como presunto partícipe de la llamada Masacre de Fátima. El 20 de agosto de 1976, treinta personas que estaban alojadas en la Superintendencia de Seguridad Social de la Policía Federal fueron trasladadas en camiones y en un punto de la Ruta 8, en un paraje conocido como Fátima, en el partido bonaerense de Pilar, fueron fusiladas.
A pesar del pedido del magistrado, el represor continuó en libertad y al poco tiempo se convirtió en uno de los responsables de la seguridad privada de la minera Barrick Gold, a través de la empresa Custo.
“Bufano es un personaje de los tantos personajes oscuros que han pasado por esta bendita ‘Barrica’ y este gobierno que tenemos en San Juan. Era el jefe de la seguridad de quienes controlaban la seguridad y los controles de la Barrica, estaba a cargo de la empresa Pro Segur, fue la primera empresa que se contrató. En el momento en que esto sale a la luz, hace cuatro años empezamos a saber de esta persona. Antes sabíamos su nombre pero no el personaje siniestro que era. Se manejaba de una manera muy cómoda, con total impunidad, paseaba por las calles de San Juan muy tranquilo pero desde hace algunos años cuando se empezó a investigar y a saber lo que realmente había pasado se hizo una investigación, vino Carlos del Frade me acuerdo y esta persona dejó de andar por los lugares habituales por los que andaba normalmente.  Acá las informaciones en San Juan son muy escasas y como todos sabemos nos limitan mucho la información. Solo sabemos que fue detenido pero no tenemos detalles porque en los medios de acá no se informó”, declaró José Leiva, de la Organización Sindical Mineros Argentinos (OSMA-CTA), en una entrevista con la Agencia ACTA.
En otro orden, la jueza Alicia Vence, titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de San Martín N° 2, dictó el procesamiento sin prisión preventiva de Pedro Müller, Guillermo Galarraga y Héctor Francisco Jesús Sibilla. Se trata de tres ex directivos de la empresa Ford, que son acusados como partícipes primarios de los delitos de privación ilegal de la libertad doblemente agravada por haber sido cometida por abuso funcional y con violencia y amenazas, reiterada en 24 hechos, nueve ellas agravadas por haber transcurrido más de un mes e imposición de tormentos, reiterado en 24 ocasiones. Es en el marco de una causa que investiga los secuestros de 24 obreros de la fábrica automotriz, ocurridos entre el 24 de marzo y el 20 de agosto de 1976.
Müller es imputado en su carácter de gerente de Manufactura, Galarraga como gerente de Relaciones Laborales y Sibilla como jefe de Seguridad. En la causa se considera que los tres arbitraron los medios necesarios para señalar e indicar al personal militar del ámbito jurisdiccional de la Zona de Defensa IV del Comando de Institutos Militares, quiénes eran los delegados y empleados que debían ser secuestrados. Un paso más en el largo y sinuoso camino de juzgamiento a los responsables civiles de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.

Fuentes: Carlos del Frade / casapueblos-noticias / Agencia ACTA / Farco