Los detenidos alojados en el módulo cinco, celular 3, del penal capitalino, sufrieron un fin de semana violento que dejó como saldo veinte heridos, ocho de ellos de gravedad. Algunos debieron ser intervenidos quirúrgicamente y transitan el post operatorio sin medicamentos ni asistencia.
El conflicto comenzó el viernes 15 de febrero, cuando los detenidos debieron presentar sesenta habeas corpus luego de que el nuevo director de planta les quitara varios beneficios, entre ellos las visitas. El subprefecto Ayala impidió a los visitantes varones ingresar a los pabellones y luego prohibió directamente el acceso a todos los familiares.
Como consecuencia de la presentación de los habeas corpus, los detenidos fueron reprimidos durante horas el sábado por la tarde. El ataque estuvo encabezado por Ayala, quien fue jefe de requisa en la provincia de Chaco y llegó a Devoto luego de ser trasladado desde la Unidad 9 de Neuquén.
Entre los veinte heridos, se encuentra un recluso que recibió un disparo en la nuca, en un claro intento de fusilamiento. Ante esta situación, el domingo se presentó una acción de amparo ante las autoridades del Servicio Penitenciario Federal y el juzgado para prevenir próximas represiones y traslados arbitrarios.

Fuentes: La Cantora / Agencia Walsh.