La relatora especial de las Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, afirmó que la potencia explosiva lanzada sobre Gaza equivale a seis bombas nucleares. Durante una entrevista concedida a medios internacionales, la funcionaria calificó la crisis humanitaria en la Franja como extremadamente catastrófica para la población civil.

Albanese advirtió que los palestinos afrontan una muerte lenta provocada por la hambruna generalizada, la propagación de enfermedades y los continuos desplazamientos forzados. Asimismo, la representante de la ONU denunció que los bombardeos israelíes persisten de forma sistemática convirtiendo los escombros en polvo sin dar refugio seguro a las familias.

Según datos oficiales de la Oficina de Información del Gobierno de Gaza, las fuerzas militares han arrojado 223.000 toneladas de bombas en los últimos 3 años. Las estadísticas confirman que desde el 07 de octubre del 2023 los ataques de Israel han dejado un saldo de 74.370 palestinos asesinados y más de 175.371 heridos.

La experta internacional explicó que las operaciones armadas han provocado la destrucción casi total de la ciudad de Rafah y el desplazamiento masivo desde el norte del enclave. Actualmente, cerca de 1.800.000 ciudadanos se ven obligados a vivir hacinados en una superficie territorial reducida que representa menos del 30 por ciento del territorio total.

Albanese remarcó que las presiones diplomáticas ejercidas por Estados Unidos provocaron la salida de países como Senegal y Colombia del denominado Grupo de La Haya. Igualmente, la relatora señaló que ha recibido fuertes presiones externas para renunciar a su cargo tras catalogar los crímenes israelíes como un genocidio colectivo intencionado.

Por último, la funcionaria enfatizó la imposibilidad de solucionar la catástrofe humanitaria sin la intervención de la comunidad internacional ni un acuerdo político definitivo. Las agencias humanitarias reiteraron que el sistema sanitario local colapsó por completo debido al bloqueo de insumos médicos básicos e infraestructura de primera necesidad.

Fuente: teleSUR