Las conducciones de las tres centrales sindicales -CGT y CTAs- rechazaron la modalidad virtual del encuentro de este viernes, exigieron nuevamente una discusión presencial y un aumento a un piso del 993.300 pesos para diciembre. Además, pidieron que el Consejo defina “una canasta básica de referencia que permita discutir con mayor precisión”. Las cámaras empresarias habían ofrecido un incremento del 1,8% sobre el valor actual de 376.000 pesos, apenas 6.000 – “no alcanza ni para un kilo de pan”, dijo la CGT- y aumentos del 1,7% mensual hasta abril de 2027. Tras el fracaso de la convocatoria, el Ejecutivo volverá a definir el aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Por Indymedia Trabajadoras/es

La ruptura se produjo durante la comisión técnica salarial, la instancia previa en la que cada sector presenta su propuesta. Los representantes de las cámaras patronales ofrecieron un incremento del 1,8% para septiembre y del 1,7% mensual desde octubre hasta abril.

Como el valor actual es de $376.000, ese aumento es de apenas $6.000.

“Lo que ofrecieron no alcanza ni para un kilo de pan”, afirmó el cotitular de la CGT, Jorge Sola, en declaraciones periodísticas al portal sindical InfoGremiales.

Las centrales coincidieron en reclamar un salario mínimo de $911.202 para julio y de $993.300 para diciembre, según difundieron en sendos comunicados (que reproducimos más abajo).

A la diferencia salarial se sumó la disputa por la modalidad del encuentro. Antes de la reunión, las centrales evaluaron una movilización a la sede del ex Ministerio de Trabajo, en la avenida Leandro N. Alem 650 de la Ciudad de Buenos Aires, pero desistieron: “No tenía sentido protestar en la calle si el encuentro será virtual”, dijo un dirigente de la CGT, citado por el portal económico Bae. Cuando los funcionarios ratificaron esa decisión en la comisión técnica, los gremios anunciaron que no participarían del plenario.

Sola también cuestionó la ausencia de Julio Cordero: “Nos quejamos de la falta de relevancia que le daban a la reunión, ya que el propio secretario de Trabajo ni siquiera estaba presente”. El comunicado oficial de la confederación también pone énfasis en este punto. Por el Ejecutivo encabezó el encuentro la subsecretaria de Relaciones de Trabajo, Claudia Testa.

Desde el mega-ministerio denominado “Capital Humano”, donde se encuentra actualmente el área de Trabajo, defendieron la modalidad virtual: “Queríamos la seguridad de tener grabada la reunión para que no se pueda decir que se dijo lo que no se dijo”, señalaron fuentes del ministerio a BAE. Una noble aspiración por la transparencia que no se practica en ninguna otra área del gobierno actual.

Nueve meses después, otra negociación sin acuerdo
El Consejo volvió a reunirse después de nueve meses. Su último encuentro, el 26 de noviembre del año pasado, tampoco logró un entendimiento. El Ejecutivo estableció entonces aumentos escalonados que llevaron el mínimo de $334.800 al valor vigente. La nueva falta de acuerdo deja otra vez la definición en manos oficiales, a través de un laudo que se formaliza mediante resolución, el mecanismo previsto en la Ley de Empleo.

“Este Gobierno terminó convirtiendo al salario mínimo en un subsidio”, cuestionó el Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar. El dirigente apuntó contra el funcionamiento del ámbito tripartito: “El Consejo del Salario debiera ser la paritaria de los que no tienen paritarias”. También advirtió: “Hace más de dos años que no hay acuerdos y se termina resolviendo por una resolución del Gobierno”.

Las declaraciones de las centrales
El Consejo Directivo Nacional de la CGT cuestionó el funcionamiento del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil y calificó la reunión virtual como una “puesta en escena” del Gobierno nacional, mediante un comunicado publicado este viernes titulado “Sin diálogo real no hay acuerdo posible. El salario no puede ser un ingreso de pobreza”.

Ahí, además, fijó la exigencia concreta de las tres centrales: que el SMVM alcance los $911.202 en septiembre y los $993.300 en diciembre de este año.

“La pérdida de poder adquisitivo del Salario Mínimo, Vital y Móvil y la creciente distancia entre su valor y los ingresos necesarios para afrontar las necesidades básicas de una familia trabajadora es un hecho que venimos reclamando hace años”, señala el texto.

El reclamo central de la CGT apunta a la metodología del encuentro. Tal como había anticipado en los días previos, la central obrera exige que el Consejo del Salario se realice de manera presencial y no por videoconferencia, modalidad que fue ratificada por el Gobierno. “La escasa relevancia que impone el gobierno nacional en esta instancia queda expresada en la ausencia del titular de la Secretaría de Trabajo en la convocatoria. Un gesto vale más que mil palabras”, disparó el comunicado, en alusión a la figura de Julio Cordero.

Con los números en la mano, la central sostuvo que “un salario mínimo no puede estar en menos de $911.202 y alcanzar los $993.300 en diciembre de este año”. La cifra contrasta fuertemente con las ofertas empresariales, que el sindicalismo calificó como mínimo de insuficientes.

“Estos valores reflejan una realidad que venimos advirtiendo en cada convocatoria: el salario mínimo no puede consolidarse como un ingreso de pobreza”, subraya el documento.

La cifra reclamada, si bien está por debajo de la línea de pobreza estimada por el INDEC en $1.564.716, supera ampliamente el umbral de indigencia que el organismo fijó en $708.016, un dato que los dirigentes utilizan para graficar que el actual SMVM mantiene a los trabajadores en situación de extrema vulnerabilidad.

Por su parte, bajo el título “Salarios de miseria: empresarios y Milei, socios del ajuste”, el comunicado conjunto de las dos CTAs también pone el énfasis en la necesidad de que el Gobierno de Javier Milei realice la reunión de forma presencial, y consideran que la decisión de llevarlas adelante de forma virtual es “parte de una estrategia de vaciamiento de este ámbito”.

“Ante esta situación, las máximas autoridades de las tres centrales sindicales nos presentamos con una propuesta unificada y planteamos que el Consejo funcione de manera presencial y que se pongan efectivamente en funcionamiento todas sus comisiones: la Comisión de Empleo, la Comisión de Producción, las comisiones de Formación Profesional, entre otras, que actualmente no tienen un funcionamiento efectivo”, afirmaron, y agregaron:

“Asimismo, propusimos que el Consejo se aboque a la definición de una canasta básica de referencia que permita discutir con mayor precisión el valor del Salario Mínimo, Vital y Móvil en sus sucesivas reuniones”. Pero “ninguno de estos planteos recibió respuesta por parte del Gobierno”, señalaron.

El comunicado de las CTAs también reclamó el reestablecimiento y actualización del programa “Volver al Trabajo”, surgido de la ley de creación del Salario Social Complementario, posteriormente derogada por el Gobierno, y recordaron que “esta decisión perjudicó a 956.000 trabajadores y trabajadoras, fundamentalmente mujeres, que desarrollan tareas en comedores, merenderos y otras actividades de carácter social”.

Y a diferencia de la CGT, le pusieron nombre propio a las principales cámaras empresarias que realizaron la oferta patronal, citando específicamente a la Unión Industrial Argentina (UIA), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.(CAME) y la Asociación Empresaria Argentina (AEA). “La actitud displicente del Gobierno estuvo acompañada por la complicidad del sector empresarial”, apuntaron.