Leandro Bravo murió en febrero de 2022 bajo custodia policial. A pesar de un primer intento de hacer pasar el hecho como un paro cardiorrespiratorio, su familia logró demostrar, a través de una reautopsia, la existencia de lesiones compatibles con mecanismos de asfixia por compresión mecánica y múltiples traumatismos en rostro y tórax. Los policías acusados fueron llevados a juicio pero la Cámara de Crimen de Charata, Chaco, los absolvió. Sin embargo, el Superior Tribunal de Justicia ordenó anular esas absoluciones.
Leandro Bravo murió el 26 de febrero de 2022 bajo custodia policial, luego de haber sido aprehendido en la calle, sin ofrecer resistencia y recibir una golpiza en el suelo por parte de los policías. Llegó al hospital sin vida, con lesiones en la cara, hombros, marcas en las muñecas y lesiones en las piernas. La primera versión oficial habló de paro cardiorrespiratorio, pero su familia, acompañada de organizaciones sociales y de derechos humanos, además del Comité para la Prevención de la Tortura, lograron la realización de una reautopsia que determinó hallazgos que habían sido omitidos en el estudio anterior, como lesiones compatibles con mecanismos de asfixia por compresión mecánica y múltiples traumatismos en rostro y tórax.
En 2024, la Cámara de Crimen de Charata, Chaco, absolvió a los policías acusados de torturar a Leandro hasta matarlo. Dos años más tarde llega el fallo del Superior Tribunal de Justicia que anula esas absoluciones y abre la posibilidad de llevar adelante un nuevo juicio.
Compartimos comunicado difundido por Pañuelos en Rebeldía:
El juicio vuelve a comenzar. Nos volvemos a reorganizar.
A pesar del escandaloso y vergonzoso juicio llevado adelante por la Cámara del Crimen de Charata, Chaco; en el cual se juzgó no a los policías sino más bien a Leandro y a su familia. Re victimizando a Leo y no teniendo en cuenta los relatos de sus hermanas y madre.
El crimen de Leo se dio en Charata,el 26 de Febrero de 2022. Junto a la familia seguimos caminando juntxs y exigiendo JUSTICIA X LEO y POR TODOS LOS PIBES REVENTADOS POR LA YUTA.
Se puede pelear contra la gorra. Tenemos fuerza para dar vuelta cada traba de este sistema corrupto y negligente que cuida a los criminales.




