Como todos los 26 de junio desde hace 24 años, una concentración y acto en el Puente fue el cierre de una jornada en continuado que comenzó el día anterior con música en vivo, paneles, corredor gráfico e intervenciones artísticas para exigir justicia por Darío Santillán y Maximilia Kosteki y reivindicar su lucha y compromiso. Las jornadas fueron transmitidas por distintos medios comunitarios alternativos y populares, entre ellos la Red de Medios Alternativos (RMA).
Compartimos palabras de Alberto Santillán, padre de Darío, durante el acto de cierre en el que también se leyó un documento conjunto de todas las organizaciones convocantes:
Nosotros como familiares de Darío, como padre, hermano, hermana, no es únicamente el 25 y el 26, más allá de todo lo que significa, ¿no? Para nosotros y para toda la compañerada que camina junto a nosotros exigiendo justicia es todos los días.
Lógicamente se magnifica más porque se acerca la fecha donde asesinaron a Darío y a Maxi, y entonces gran parte de la militancia, y también una parte importante de la sociedad, nos acompañan hace 24 años en esta exigencia. Y en este grito de pedir justicia por Darío y por Maxi, pero siempre decimos que no es únicamente la exigencia de justicia por ellos, sino que también se está acompañando otros casos. Pues sabemos que existe el gatillo fácil, sabemos que en todos estos gobiernos democráticos siempre el Estado ha sido asesino, porque no hay ningún gobierno que no tenga la mano manchada con sangre, ¿no?
Por eso con todo lo que representa este 25 y 26, volver a la estación, pisar donde a Darío lo mataron, pero también están las otras cosas, yo no me puedo en quedar en eso, sino recordarlo siempre como vivió, con todo su amor, con toda su gran humanidad como persona, como compañero, como hijo, como hermano, hace que nosotros estemos fuertes ante un montón de situaciones que venimos viviendo hace 24 años. La impotencia, el dolor de ver que los que llevaron adelante la Masacre de Avellaneda, como Duhalde, Solá, Aníbal Fernández, siguen enquistados en el poder.
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En tanto, en el marco de la causa que busca determinar las responsabilidades políticas de la Masacre, es decir si hubo una orden y coordinación represiva de altos funcionarios del gobierno nacional de ese entonces, a cargo de Eduardo Duhalde, tal como reclaman familiares de Darío y Maxi y organizaciones sociales, la justicia federal convocó a declaración indagatoria al ex subsecretario de Inteligencia, Oscar Rodríguez. El 26 de junio de 2002, desde el celular del ex funcionario salieron tres llamadas al ex comisario Alfredo Fanchiotti, condenado como autor material de los asesinatos en 2006.
Sin embargo aún no pudo ser notificado porque no encuentran su domicilio.
En este sentido, la abogada de las familias, Paula Alvarado, afirmó en diálogo con la Agencia Andar: “Tememos que se haga la indagatoria y después digan que estos hechos ya están prescriptos”. Es en relación al pedido para que la justicia resuelva la cuestión de fondo, que es declarar estos hechos como crímenes de estado y evitar así la prescripción de la causa.
La letrada además había presentado varios recursos para que la manifestación prevista para el 26 pueda concretar la caminata sobre el Puente Pueyrredón y evitar la activación del protocolo antipiquetes del gobierno nacional. Cabe recordar que el año pasado la movilización no había podido llegar hasta el Puente y subirlo, pero este Carlos Alberto Vallefin y Roberto Agustín Lemos Arias, integrantes de la Sala III de la Cámara Federal de La Plata, fallaron a favor y ordenaron al Ministerio de Seguridad de la Nación “que arbitre las medidas necesarias a fin de instruir a las fuerzas de seguridad para que se abstengan de realizar actos de hostigamiento, bloqueo o dispersión de las actividades pacíficas a realizarse los días 25 y 26 de junio del corriente año en las inmediaciones de la Estación Ferroviaria Darío Santillán y Maximiliano Kosteki y sobre la estructura del Puente Pueyrredón”, tal como lo indicaron en el fallo que habilitó el habeas corpus colectivo.
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Compartimos además la entrevista a Alberto Santillán realizada en el programa de radio de la Red de Medios Alternativos, Enredando las Mañanas, del martes 23 de junio:
ELM: Estamos en comunicación con Alberto Santillán, padre de Darío. Gracias por atendernos. Para comenzar, ¿cómo se prepara la familia, vos como como padre, para este nuevo aniversario, a 24 años de la masacre de Avellaneda?
Alberto Santillán: Nosotros como familiares de Darío, como padre, hermano, hermana, no es únicamente el 25 y el 26, más allá de todo lo que significa, ¿no? Para nosotros y para toda la compañerada que camina junto a nosotros exigiendo justicia es todos los días.
Lógicamente se magnifica más porque se acerca la fecha donde asesinaron a Darío y a Maxi, y entonces gran parte de la militancia, y también una parte importante de la sociedad, nos acompañan hace 24 años en esta exigencia. Y en este grito de pedir justicia por Darío y por Maxi, pero siempre decimos que no es únicamente la exigencia de justicia por ellos, sino que también se está acompañando otros casos. Pues sabemos que existe el gatillo fácil, sabemos que en todos estos gobiernos democráticos siempre el Estado ha sido asesino, porque no hay ningún gobierno que no tenga la mano manchada con sangre, ¿no?
Por eso con todo lo que representa este 25 y 26, volver a la estación, pisar donde a Darío lo mataron, pero también están las otras cosas, yo no me puedo en quedar en eso, sino recordarlo siempre como vivió, con todo su amor, con toda su gran humanidad como persona, como compañero, como hijo, como hermano, hace que nosotros estemos fuertes ante un montón de situaciones que venimos viviendo hace 24 años. La impotencia, el dolor de ver que los que llevaron adelante la Masacre de Avellaneda, como Duhalde, Solá, Aníbal Fernández, siguen enquistados en el poder.
Y en el mismo kirchnerismo no hay que olvidarse de que tanto Solá como Aníbal Fernández tuvieron cargos importantes. Por eso hay que seguir luchando y redoblando los esfuerzos para que alguna vez tengamos una Justicia como la que como la que nos merecemos.
ELM: Pensaba, en esto de que la lucha es todos los días, que también por mucho tiempo se sostuvo cada 26 de todos los meses una actividad, una acción en memoria, y exigiendo justicia, y este año también se organizaron muchas actividades en distintos lugares, donde tanto vos como como Leo estuvieron participando. ¿Desde dónde nacen esas articulaciones, cómo se fueron sosteniendo y cómo se profundizan esos vínculos con otras organizaciones y luchas que van apareciendo?
AS: Tenemos la obligación, por el amor al hijo y al hermano, de estar generalmente en todos los lugares en los cuales se hace un esfuerzo para que Darío y Maxi sigan vivos, ¿no? Y en esos conversatorios nos encontramos con compañeros y compañeras con quienes hace 24 años que nos estamos viendo siempre en algún lugar de lucha, pero también nos encontramos con compañeras nuevas, compañeros nuevos, y yo rescato mucho, a mí me emociona mucho cuando yo voy a una actividad y me encuentro con personas muy jóvenes.
Y es quizá un poquito como Darío decía, si de todos esos chicos que nos están mirando, uno de ellos nos acompaña, ya estamos ganando, ¿no? Y es muy difícil mantener en lo alto una lucha tan desigual, y mantenerla de una manera tan permanente.
Porque son 24 años… siempre está el agradecimiento, siempre decimos que si ustedes no dejan caer a Darío y a Maxi, permiten de que nosotros como familiares tampoco nos caigamos. Por eso es tan importante esto de articular con nuevos movimientos, con nuevos compañeros, con desocupados.
Porque el hijo sigue estando presente, el hijo sigue estando ahí en lo alto, y con todo lo que representa. Y también para demostrarle al poder político y al poder judicial de que no nos vamos a callar, y que seguiremos siempre estando en la calle reclamando, y exigiendo justicia.
También está el escrache, el escrache es necesario, como el que se le hizo a Duhalde la otra vez en la universidad de Lanús, en una presentación de un libro que en realidad estaba pensada como un relanzamiento de él en la arena política. Yo creo que está más que claro que Duhalde es un cadáver político, la condena social la tiene. Pero hay que refrescar la memoria.
Porque pasan los años y hay personas que desconocen todo lo que pasó. Y entonces estas acciones hacen que la gente se entere por qué se hace lo que se hace. Yo quisiera estar en mi casa tranquilo, disfrutando de mis hijos, mis hijas, mis nietos, pero no puedo quedarme en mi casa sabiendo que sus asesinos siguen libres.
ELM: Justo te iba a traer lo de este último escándalo que se le hizo a Duhalde. El rol que jugó el kirchnerismo, el peronismo, en ese escrache se ve claramente, digo, cuando se empieza a denunciar a Duhalde de su responsabilidad política, el público expulsa a los compañeros que estaban llevando adelante esa acción cantando la marcha peronista, una fotografía de que estos personajes siguen siendo parte del poder político, que más allá de que estén afuera, de que jueguen por las sombras, hay un amplio sector de los partidos del poder que siguen apoyando.
Cuando vino a la ciudad de La Plata Alfredo Franchiotti a una de las audiencias pidiendo que le den la domiciliaria, lo recibimos también con un escrache, como se merece que sea recibido un asesino. Y no se la dieron. ¿Cómo sigue esa lucha por evitar que Franchiotti continue con los privilegios que tiene, que siga insistiendo en no reconocer su accionar y buscando una domiciliaria?
AS: Sí, mira, yo considero que Duhalde siguió siendo fuente de consulta de los gobiernos kirchneristas, eso está clarísimo, como también Franchiotti es fuente de consulta de distintos sectores. Lamentablemente la Justicia nos paga de otra manera, ¿no? porque hace un año y pico libraron al cabo Acosta. Nosotros también fuimos a la casa y los escrachamos. Son cosas que hay que hacer, para que se sepa que él no pagó, ¿por qué no habló? ¿Por qué no dijeron quién dio la orden?
Con esta domiciliaria para Acosta también se apeló, estamos esperando a ver qué dictamina la Justicia. Y Franchiotti ha presentado varias veces la domiciliaria, pero siempre se le denegó.
Pero el tema de fondo es que se están cumpliendo 24 años del asesinato de Darío y Maxi, más los 33 heridos de plomo, nosotros vamos a seguir gritando y exigiendo justicia, mientras el poder judicial actúa de esta manera, sus asesinos van a estar libres. Y nosotros pensamos, ¿dónde carajo está la justicia para mi hijo? ¿Dónde carajo está la justicia para Maxi? Y tantos pibes y pibas asesinados por las balas del estado.
Mientras los que idearon y llevaron adelante la Masacre de Avellaneda siguen impunes, sus asesinos, los imbéciles, los tarados, los cobardes que dispararon, van a estar en libertad, y nosotros seguiremos buscando justicia. Si yo te tengo que decir lo que pienso de la Justicia, la verdad que es una mierda.
A mí me genera muchísima indignación. Yo quisiera que me preguntes si creo en la justicia y me gustaría decirte que sí, pero bueno, vemos que el poder judicial no siempre es igual, para los que menos tenemos queda claro cómo actúa, lo estamos viendo, y cuando tiene que actuar contra los poderosos, contra los empresarios, los políticos, asesinos, mira para otro lado. Como lo está haciendo el juez Lijo y como lo está haciendo la fiscal Paloma Ochoa.
El juez Lijo hace 24 años que tiene la causa y nunca la movió. Entonces, los que estamos trabajando para la causa, más que la fiscal y que el juez, es la propia familia, presentando testimonios, etc. y a ellos no les alcanza. Evidentemente desde el día en que mataron a Darío y Maxi esto quedó caratulado como si fuese un mero hecho policial y no como una decisión política.
Está más que claro que si los políticos no tienen voluntad, la Justicia tampoco va a tener voluntad para investigar como debe ser.
ELM: Alberto, antes de despedirnos sería bueno que nos cuentes sobre el espacio desde donde se está llevando adelante esta lucha, que es el espacio de familiares y amigues de Darío y Maxi, un espacio en el que la gente puede dar una mano, porque hay un montón de cuestiones para poder avanzar en las causas, en organizar, en seguir exigiendo. ¿Cómo se ha construido ese espacio y cuáles son las expectativas para este nuevo aniversario?
AS: Sí, a mí me produce un tremendo orgullo los compañeros y compañeras con quienes conformamos el espacio de familiares, compañeros y compañeros de David Maxi. Hace más de dos años que empezamos a caminar.
Realmente se ponen muchas cosas al hombro ellos, nos acompañan a rajatabla, dejan horas quizás de estar con la familia, u horas de descanso para seguir en esta búsqueda de justicia.
Y no es únicamente la lucha, sino que también es el amor, ¿no? Que si no hay amor no se puede llevar adelante semejante lucha, un amor como el que tenía Darío, como el que tenían y tienen las Madres, y también el amor que tuvieron los más de 30 000 compañeros y compañeras desaparecidos y asesinados por el Estado.
Entonces bueno, es un espacio inmenso, yo siempre estuve agradecido. Por eso seguimos caminando. Y el 25 como todos los años haremos la vigilia. El 25 es pura militancia. Habrá muestra fotográfica, habrá esa olla popular que tanto nos identifica, para quien se traiga un plato y una cuchara, algo para poder servirles. Va a haber transmisión de los medios alternativos, va a haber asamblea transfeminista, plurinacional. Hay una feria autogestiva donde se muestra lo que se hace, bandas en vivo, un corredor fotográfico mostrando cómo sucedieron las cosas.
Nos van a acompañar los familiares de Eneas Gallo y Milton Tolomeo, que hace más de cuatro meses que están presos. El espacio no es únicamente por Darío y Maxi, sino que está abierto para todos aquellos que quieran venir y contar, y sentirse apoyados por esa por esa búsqueda de Justicia también.
Así que ahí estaremos, de las 16 horas hasta las 21:30 hs.
Y por suerte también van a venir dos grupos de estudiantes para charlar un poco, cosa que me pone contento. Porque en esto de ver un poco la historia, nosotros tenemos por ejemplo el cambio de nombre de la estación, después de mucho trabajo y de mucha lucha, ya no es más Avellaneda, sino que se llama Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Pero también en el barrio Don Orione, en Claypole, donde nació, donde creció Darío, la escuela 48 va a llevar su nombre. Son estas cosas que permiten pensar en que a la historia no la van a poder ocultar.
Porque va a estar siempre la pregunta, ¿por qué el cambio de nombre a la estación? ¿Qué pasó? ¿Por qué a este colegio le pusieron el nombre de Darío? Y entonces es la historia la que la que sigue juzgando a los asesinos, son estas cosas que a nosotros nos dan fuerza para seguir estando. Y el viernes 26 estaremos a las 10:30 hs marchando hacia el puente.
Como todos los años, leyendo un documento, pero también esto que es tan fuerte y tan necesario, primero, que no están solos, y segundo, para seguir demostrando una vez más, como ya lo dije, al poder político y al poder judicial que vamos a seguir en las calles, porque alguna vez tenemos que tener en Argentina como la que imaginaron nuestros compañeros y nuestras compañeras.
Escuchar la entrevista completa AQUÍ
Imagen: Resumen Latinoamericano
Fuentes: RMA / Resumen Latinoamericano / Agencia Andar




