El miércoles se desarrolló una jornada nacional de protesta protagonizada por organizaciones docentes de distintos puntos del país nucleadas en el Frente Nacional Democrático por la Educación Pública (FreNDEP). La iniciativa incluyó movilizaciones para visibilizar la situación salarial de los trabajadores de la educación, y el financiamiento del sistema educativo. El FreNDEP reclamó un salario mínimo de $2,8 millones. Por Martín Zar para ANRed.
Entre las principales demandas expresadas por los sectores convocantes, se destacó el pedido de un salario mínimo docente de $2.800.000. Cifra que, según argumentaron desde el espacio, responde a la necesidad de recomponer ingresos frente al incremento sostenido del costo de vida y la pérdida del poder adquisitivo registrada en los últimos años.
Desde el frente organizador, sostuvieron que gran parte de la docencia atraviesa condiciones económicas cada vez más complejas, marcadas por la necesidad de tomar más horas, acumular cargos, extender jornadas laborales, o recurrir al pluriempleo para sostener los ingresos familiares. En ese marco, señalaron la urgencia de abrir instancias de discusión salarial con alcance nacional y cuestionaron la ausencia de respuestas ante el deterioro de las condiciones laborales del sector.
La convocatoria impulsada por el Frente Nacional Democrático por la Educación Pública (FreNDEP), un espacio integrado por sindicatos, agrupaciones y colectivos docentes de diferentes provincias. Entre las organizaciones participantes se encuentran el Gremio de Docentes Autoconvocados (GDA) de Formosa, la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires (AMPBA), el Movimiento Pedagógico de Liberación de Misiones, el Sindicato de Educadores del Chaco, el Sindicato de Trabajadores de la Educación de Salta (SiTESa), el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF), además de agrupaciones sindicales de la Ciudad de Buenos Aires como Desde el Pie, entre otros espacios provinciales.
De acuerdo con lo informado por las organizaciones convocantes, la jornada tuvo expresiones en múltiples jurisdicciones del país, con distintos niveles de adhesión según cada territorio. Las protestas estuvieron acompañadas por reclamos vinculados a inversión en infraestructura, incremento del presupuesto educativo y políticas orientadas a garantizar mejores condiciones para la enseñanza y el aprendizaje.
El espacio sindical convocante también manifestó una posición crítica respecto de las conducciones gremiales docentes tradicionales, por considerar insuficientes las respuestas adoptadas frente a la situación salarial y presupuestaria que atraviesa el sistema educativo




