Trabajadores sanitarios, sindicatos y organizaciones sociales convocan para este miércoles 20 de mayo a una movilización que comenzará a las 13 en el Ministerio de Salud de la Nación, bajo el lema “La salud no puede esperar”, y finalizará en Plaza de Mayo. Denunciarán el desfinanciamiento del sistema por parte del gobierno de Javier Milei, que afecta el acceso a medicamentos, vacunas y tratamientos.
En un posteo publicado en redes sociales, desde el Foro por el Derecho a la Salud expresaron: “A lo largo y ancho de todo el país nos estamos preparando para movilizar. Somos miles y miles de argentinos y argentinas que salimos a expresar que el ajuste del gobierno de Javier Milei pone en peligro derechos fundamentales y profundiza la crisis sanitaria que atraviesa nuestro pueblo”.

Advirtieron además que “la situación del sistema de salud es crítica” en Argentina.

“Un millón de familias quedan sin cobertura y sin respuestas frente a un Estado que abandona su responsabilidad de garantizar el acceso a la salud”, agregaron.

En tanto, desde la CTA Autónoma, Cecilia Fernández Lisso, integrante del Instituto de Estudios sobre Estado y Participación, IDEP SALUD, elaboró un informe en el que señala que el sistema de salud pública en Argentina registra un profundo deterioro marcado por una caída presupuestaria acumulada superior al 34%, la interrupción en la entrega de medicamentos de alta complejidad, y un colapso del sistema frente al traspaso masivo de usuarios desde el sector privado.

Agrega que, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, desde la asunción de Javier Milei, más de 740.000 personas dejaron de tener cobertura de salud privada en la Argentina y pasaron a depender del sistema público, en un escenario marcado por subas de hasta 417% en las prepagas y un deterioro del empleo registrado.

En cuanto al presupuesto destinado al sector, entre 2023 y 2024 la ejecución del Ministerio de Salud cayó un 31%, sumando otra baja del 13% en 2025, lo que consolida un desplome presupuestario general del 34%, a lo que se adicionó un recorte administrativo directo de 63.000 millones de pesos en mayo de 2026.

Respecto a hospitales de alta complejidad, la Fundación Soberanía Sanitaria publicó un informe que muestra las variaciones negativas en el financiamiento de hospitales de referencia como el Garrahan que sufrió una baja del 14%, El Cruce del 23% y el SAMIC de El Calafate del 32%

También disminuyeron en un 62% los fondos remitidos por Nación a las provincias para sostener la atención sanitaria local, sobrecargando los sistemas sanitarios municipales y provinciales.

Además, hubo bajas en Programas Críticos y Falta de Medicamentos, y el ajuste presupuestario impactó directamente en el acceso a tratamientos para patologías crónicas y graves:

-Cáncer y VIH: Se denunciaron recortes masivos en las partidas para la provisión de drogas oncológicas, tratamientos de VIH, tuberculosis y hepatitis C. El presupuesto del Instituto Nacional del Cáncer en 2025 se redujo un 61% comparado con 2023.
-Cierre de la DADSE, Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales, que interrumpió los subsidios para medicamentos de altísimo costo destinados a personas vulnerables sin cobertura médica.
-El programa Remediar, encargado de distribuir botiquines con medicamentos esenciales a los centros de atención primaria de todo el país, sufrió un fuerte vaciamiento, afectando la cobertura de más de 20 millones de usuarios.

En tanto, el PAMI experimentó un recorte del 41,3% en el primer trimestre de 2026 frente al mismo período del año anterior, limitando de manera severa la cobertura médica y farmacéutica de los jubilados.

También hubo despidos de trabajadores y trabajadoras del sector en estos primeros años de gestión mileísta.

En enero de 2025 se anunció una reestructuración que implicó el despido de 1400 trabajadores del sistema sanitario, afectando a instituciones como el Hospital Nacional Bonaparte, el Hospital Posadas, el Sommer y el Instituto Nacional del Cáncer. Se frenaron 40 despidos y suspensiones en el Hospital Garrahan, que incluía el desafuero de 10 delegados sindicales.

La reducción de personal compromete y afecta el funcionamiento de los hospitales, limitando la apertura de guardias y la atención de pacientes internados, agravado por el crecimiento exponencial de la demanda

Finalmente, el gobierno nacional formalizó en 2026 el retiro de Argentina de la Organización Mundial de la Salud bajo el argumento de proteger la soberanía local y rechazar “condicionamientos políticos” externos. Una medida unilateral que, según Fernández Lisso, resiente el acceso a cooperación técnica, a redes de alertas tempranas y a compras conjuntas de insumos a menor costo.