Cuarenta familias de la nación wichi fueron desalojadas este lunes de un campo que ocupaban en cercanía de la ciudad de Pampa del Indio. El desalojo fue ordenado y supervisado por el fiscal de la ciudad de General San Martín José Sorabella, quien solicitó la detención de 11 personas que fueron finalmente puestas en libertad luego de que los habitantes marcharon hacia la comisaría local.
Pampa del Indio se encuentra a más de 200 kilómetros al noroeste de Resistencia, allí se encuentra el predio en conflicto, que luego del desalojo quedó bajo vigilancia de la policía. Víctor Gómez, presidente de la Federación Nacional Campesina Chaco (FNC), declaró que el representante del Ministerio Público no exhibió una orden judicial e indicó que las comunidades locales sospechan que allí se encarará un emprendimiento agrario con soja.
Ante esta situación, los campesinos nucleados en la Federación Nacional Campesina y la Corriente Clasista y Combativa de varias localidades de Castelli y General San Martín decidieron cortar el tránsito en la Ruta Provincial 3, para exigir la liberación de los detenidos y para pedir la reubicación de las familias que quedaron en la calle.
Las familias habían ingresado al predio en diciembre por lo que ocupaban más de 100 días y desde ese momento mantuvieron un diálogo fluido con las autoridades municipales y el gobierno provincial de Jorge Capitanich. Este vínculo se evidencia porque recibieron un tractor, semillas y herramientas para trabajar la tierra. Según la Federación, el gobierno de Capitanich "se comprometió a fines del año pasado a resolver" el reclamo de "reubicación" de los manifestantes en "unas 500 hectáreas".
Fuente: Frente Nacional Campesino, agencia DYN



