El dato surge del Quinto Informe del Monitor de La Cocina de los Cuidados, un espacio intersectorial y transversal de seguimiento y producción de información sobre las medidas del gobierno en el campo de los cuidados. En 18 meses de gobierno, 2.866.000 personas perdieron al menos una política de cuidado de la que eran destinatarias.
En este nuevo informe se detalla que en la actualidad las personas mayores deben elegir entre comer o medicarse, ya que sin moratoria previsional vigente, quienes perciben la jubilación mínima más el bono necesitan otros 45.000 pesos mensuales para cubrir una canasta básica total y no ser pobres. La cantidad de personas mayores que tienen los medicamentos cubiertos por PAMI se redujo de 4,6 millones a 3,8 millones.
Respecto a las personas con discapacidad, hoy tienen más trámites y menos prestaciones. El porcentaje de rechazos en solicitudes de pensiones por discapacidad creció del 40% al 75% y se revocaron 56.000 pensiones que estaban vigentes. El proceso de auditoría de las pensiones anunciado por el gobierno obliga a desplazarse a personas con discapacidad para cumplir con trámites sin garantizar la accesibilidad en ese proceso.
En tanto, las transferencias de ingresos a las infancias se sostienen, aunque con límites, mientras se desfinancian todas las políticas que apuntan a la socialización del cuidado infantil en sus distintas formas; esto es la vuelta a la crianza “obligada” y “solitaria”. Por otro lado, se han desarmado las políticas de educación sexual, IVE y métodos anticonceptivos. Medidas que a largo plazo solo reproduce desigualdad.
Las cuidadoras comunitarias cuentan con menos recursos. Por parte del gobierno nacional les llega poco o nada de alimentos, mientras que de todo el barrio se sigue pidiendo igual o más apoyo. Frente a la ausencia del Estado, crece el endeudamiento de las familias.
A su vez, se terminan las políticas que intentaban corregir las desigualdades estructurales en el mercado de trabajo. El gobierno confirma que no cumplirá con la política de cupos, las empresas desarman sus áreas de género, las trabajadoras de casas particulares no reciben aumentos desde enero y las mujeres rurales están en emergencia.
Cabe recordar que la cocina de los cuidados es un espacio intersectorial y transversal, que se inició en marzo de 2024, con la integración de representantes de organizaciones sociales y de derechos humanos, sindicatos, iglesias, la academia, funcionarias y legisladoras de distintas fuerzas políticas.
Cada tres meses elabora una base de información dinámica y colaborativa que registra y sistematiza el impacto de los cambios en las principales políticas que se habían logrado para avanzar hacia una organización social de los cuidados más justa e igualitaria




