El Gobierno de Javier Milei, a través de su Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que encabeza Federico Sturzenegger, publicó las resoluciones 61/2025 y 62/2025 que flexibiliza la labor de guías y elimina restricciones, trámites y requisitos, para quienes brindan servicios turísticos. Trabajadores del sector advierten sobre las complicaciones y retrocesos que surgen de estas medidas.

En diálogo con Radio Kermés, Yohana Villalba, integrante de la Comisión Directiva de la Asociación de Guías, advirtió que estas medidas implican “una precarización aún más profunda” y una flexibilización que pone en riesgo la conservación de los parques.

“En Calafate y en otras ciudades turísticas vivimos de esto y le brindamos servicios a las agencias de viaje. No le generamos un gasto al Estado, de hecho, para habilitarnos tenemos que pagar un canon anual que este año estuvo cerca de los 80 mil pesos. (El director de Parques Nacionales, Cristian) Larsen en un medio nacional dijo que pagamos 10 mil pesos”, agregó.

“Ya hay una precarización laboral, y esto va a generar que la precarización sea aún más profunda. Es un poco lo que quiere este gobierno, ¿no? Flexibilizar todo y precarizar lo más que se pueda para que las condiciones no sean las mejores”, expresó.

Otro de las críticas a las resoluciones es que elimina el estudio de impacto ambiental para habilitaciones en áreas protegidas, lo que permitirá que cualquier empresa o actividad se instale dentro de los parques sin ningún tipo de control sobre sus efectos en el ambiente. “Si querés, mañana te pones una empresa dentro del parque nacional o una actividad y nadie va a controlar si tu actividad derrama hidrocarburos, genera basura, nadie lo va a controlar y eso hace que los parques nacionales vayan en detrimento”, denunció Villalba.

En el mismo sentido se expresó Marcelo Rojas, Coordinador de ATE en Parques Nacionales, en diálogo con Canal Abierto: “Si bien nosotros trabajamos en todo lo que es la conservación, los que lo que tienen el cara a cara en el día a día con los turistas o los visitantes que entran a los parques son los guías. Entonces, nos parece que eso va en desmedro de la conservación. Más allá del conocimiento que transmiten ellos de todo lo que son recursos naturales y culturales de los parques nacionales (…). Son ellos mismos los que les cuentan a los turistas y a los visitantes de los parques cómo es el tema de la conservación y las buenas prácticas como no arrojar papeles, no prender fuego o no tirar colillas. También les cuentan la historia, qué recursos naturales y culturales tenemos dentro de los parques”.

“Hay gente que estudia para poder divulgar efectivamente lo que nosotros tenemos que conservar. Después de la carrera, los guías tienen que aprobar un curso dentro de Parques Nacionales por cada parque en cuestión y te evalúan para ver si realmente estás en condiciones de poder ser divulgador de la conservación de ese parque (…) ¿Cómo sabemos fehacientemente que una persona que está guiando realmente sabe y le transmite al visitante todas estas medidas de conservación, le dice la verdad, le cuenta la historia del parque, la relación del parque con la comunidad? Y esto va en desmedro no solo del Parque Nacional, sino también del visitante”, agregó.

Canal Abierto también consultó a Hernán Mondino, brigadista del Parque Nacional Los Alerces, quien amplió: “En los parques, al estar aislados, también hay poblaciones pequeñas en las que muchos de esos pobladores son guías de sitio. Ese es su trabajo y, además de perderlo, están también las formas de relatar la vivencia dentro de los parques en función de compartir los conocimientos, medidas de seguridad y que la experiencia dentro de los parques sea lo más enriquecedora posible (…) La desregulación es una cuestión de carácter más económico, no tiene nada que ver con los fines principales de estas áreas, que es cuidar el patrimonio natural y cultural que está en estos lugares y que necesitan también su cuidado y atención (…) Así que con esto lo que hacen es agilizar trámites de carácter económico y de explotación sin tener en cuenta al fin y al cabo la conservación. Porque acá no está sólo la desregulación en sí, sino también la falta personal para el control de todos esos nuevos emprendimientos que probablemente existan”.

“Los riesgos para el ambiente tienen que ver con la cantidad de explotaciones o servicios que se otorguen a un área determinada sin el control necesario. Eso lo que puede producir es un impacto o una situación no deseada que es muy difícil reparar y es negativo para la para las áreas que protegemos (…) Y también son aquellos que avisan en caso de emergencia y responden en función de eso, porque también tienen formación de primeros auxilios o avisan en caso de que haya un incendio”, concluyó y alertó Mondino.

Fuentes: Canal Abierto / Radio Kermés / Indymedia.