El Sindicato Obrero Inmigrante (SOI) llamó el viernes pasado a la "rebelión de los pobres" convocando una huelga general de trabajadores inmigrantes en toda Europa para los días 1, 2 y 3 de mayo a fin de conseguir que la sociedad deje "de provocar graves vulneraciones" de los derechos fundamentales del colectivo.
El portavoz del sindicato, Juan Hidalgo, dijo que la convocatoria de paro comenzó a forjarse "hace ya dos años", tiempo durante el que el SOI ha establecido redes con organizaciones sindicales y de representación de inmigrantes de EEUU y Europa.
A las pocas horas de conocerse la convocatoria, que ya está circulando por Internet, "son ya cien las organizaciones que se han sumado" a esta iniciativa. Piden "la derogación de las leyes de extranjería y normativas similares y el cumplimiento fiel del artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos", así como una "amnistía general y regularización de todas las personas ‘sin papeles’"; el reconocimiento de "derechos laborales" y la "persecución de los empresarios que abusan de los trabajadores inmigrantes".
La legalización y regulación laboral de la prostitución; la prohibición de repatriar menores inmigrantes, el cese del "racismo y la xenofobia institucional que criminaliza".



