Fuerzas armadas de nuestro país se suman a las Fuerzas Marítimas Combinadas involucradas en el conflicto de Medio Oriente. De esta manera el gobierno argentino acelera su alineamiento geopolítico con los gobiernos de Estados Unidos e Israel. Ha pasado de lo meramente declarativo o diplomático a enviar militares a una zona de guerra.Nuestro país que padeció los atentados de la Embajada de Israel y de la AMIA, tiene una triste memoria de las consecuencias de embarcarnos en estas aventuras.
Por Guillermo Cieza-Tramas
Las Fuerzas Marítimas Combinadas son una fuerza militar bajo las ordenes de un comandante de Estado Unidos, que se ocupan de custodiar a barcos comerciales con destino a Israel que transitan por el Mar Rojo que son atacados por las fuerzas armadas de Yemen del Sur.
Este país tiene un gobierno reconocido internacionalmente, con sede en Riad, Arabia Saudita, que no ejerce control del territorio. Algo así como un Juan Guaidó, el autoproclamado presidente de Venezuela. Quien gobierna efectivamente a Yemen son los hutíes liderados por Abdul Malik al Houthi, que se han solidarizado con la causa Palestina y son aliados de Iran.
En la burbuja mediática de la prensa monopolica occidental lo que existen en Yemen son ” rebeldes hutties” y “milicias fundamentalistas”, pero estas descalificaciones son desmentidas por la realidad de que los hutties son el único gobierno existente en Yemen, y que las acciones militares son realizadas por las Fuerzas Armadas de ese país.
Por una cuestión geográfica, las fuerzas armadas yemeníes controlan el ingreso al Mar Rojo por el estrecho de de Bab al Mandeb, que es un auténtico cuello de botella que deben transitar las embarcaciones mercantes que vienen del golfo Pérsico, y del sur asiático. Por allí transita el 12% del comercio mundial y el 30% del tráfico de contenedores. El boicot a Israel y sus aliados decretado por el gobierno de Yemen del Sur, ha creado grandes dificultades para estos países que solo tienen la alternativa de ir por la ruta del Cabo de La Buena Esperanza en Africa e ingresar al Mar Mediterráneo por Gibraltar. Este camino es mucho más largo y también más costoso.
Las Fuerzas Marítimas Combinadas fueron organizadas por Estados Unidos e Inglaterra para tratar de garantizar el tránsito comercial por esa vía, pero por el momento no han resuelto el conflicto a su favor. Periódicamente nos llega la noticia de que una embarcación con destino a Israel fue atacada por los yemeníes.
El presidente Milei, que ha proclamado el fin de la neutralidad argentina y ha pedido el ingreso a la OTAN, avanza un paso más en involucrarnos en una aventura bélica, apoyando al colonialismo sionista, mandando efectivos militares a una zona de guerra.
Medios del Ministerio de Defensa contestaron a la publicacion “La politica On line” que : “vamos a participar de la fuerza 150 de seguridad marítima. Tiene que ver con entrenar y conocer cómo se desarrollan las actividades de protección de líneas de comunicación naval”.
La decisión de que las fuerzas armadas de nuestro país se involucren en una guerra con otras Naciones, debe pasar por el Congreso. Eso dice nuestra Constitución Nacional. Pero, para este gobierno la Constitución es letra muerta y el Congreso una reunión de mercaderes, cuyas decisiones pueden ser vetadas y sus integrantes pueden ser sobornados. Empleando palabras del presidente “un nido de ratas”, que no merece respeto.
La decisión de involucrarnos en una guerra y del lado del colonialismo, parece no ser suficientemente grave, habida cuenta que muy pocos medios periodísticos han dado relevancia a esta noticia.




