José Jorge Alperovich, condenado el martes 18 de junio por abusos sexuales, debe esperar en prisión al menos hasta agosto, cuando se lean los fundamentos del juez Juan María Ramos Padilla o hasta que su condena quede firme por una instancia superior. Esta decisión excepcional de prisión preventiva se basa en la naturaleza de la pena, no excarcelable por ser mayor a ocho años, y en el riesgo real de fuga. Por Celina de la Rosa – La Nota.

El magistrado a cargo del juicio oral y público fundamentó su decisión en las maniobras de Alperovich para evadir la Justicia, observadas durante el proceso judicial. Estas incluyen intentar influir en testigos, ofrecer dinero a la víctima para frenar el juicio y sus conexiones con las más altas esferas del poder, como el ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, quien fue su abogado durante la etapa de investigación. Todo esto aumenta el peligro de que se sustraiga del alcance del Poder Judicial.

Su séquito, los “sijosesistas”, como los denominó el abogado de la querella Pablo Rovatti y el fiscal Sandro Abraldes, se dispuso a defenderlo durante el debate oral, incluso al borde de cometer el delito de falso testimonio. En las más de 15 audiencias del juicio, fueron acusados cinco de sus empleados y colaboradores, quienes serán investigados por falsear u ocultar la verdad.

Los más comprometidos son Manuel Frías, Víctor Decataldo y David Cayata. Frías fue mozo en las casas donde ocurrieron los abusos sexuales en la ciudad de Yerba Buena. No solo fue acusado de ocultar información sobre conversaciones y fotografías que exhibió la víctima, sino que también realizó llamadas al teléfono celular de la denunciante días antes de presentar su declaración bajo juramento, una actitud considerada intimidatoria que él negó haber realizado.

Cayata, policía tucumano, fue chofer y custodio de Alperovich durante la campaña proselitista de 2018-2019. En su testimonio no pudo o no quiso explicar los chats donde la víctima le expresaba que había sufrido abusos. El fiscal consideró una burla a la justicia que el oficial de la fuerza policial dijera frente al juez que él creía que se trataba de un abuso laboral.

Decataldo, expareja de la hija del exgobernador detenido, admitió durante el juicio que, al conocer rumores de una denuncia contra Alperovich, contactó a la joven denunciante por Instagram. “Fue una estrategia para obtener información. Veía muy mal a Sarita y quería ayudarla. Hoy me arrepiento y pido disculpas”, afirmó.

El hombre cercano a la familia Alperovich, también reconoció haber faltado a la verdad en su declaración durante la investigación de esta causa en los tribunales tucumanos. Entre los chats que se leyeron, había frases intimidatorias como “te buscan como a Paulina” y “están dispuestos a poner plata”. Incluso hizo bromas sobre un supuesto abuso que él mismo había sufrido. Además, contó que Sara Alperovich conocía estas conversaciones a través de las redes sociales.

El Ministerio Público Fiscal también incluyó en la lista de investigados a la ex legisladora Beatriz Mirkin, a quien pidió investigar por el nombramiento de la denunciante en el Senado para que continuara trabajando en la campaña política de Alperovich.

La sentencia condenatoria marcó un hito en la política argentina, enviando un mensaje claro contra la impunidad en casos de violencia sexual y el ejercicio abusivo del poder dentro del escenario machista de la poiitica tucumana.

**

Compartimos además la nota que Maira Palavecino publicó en Nota al Pie tras conocerse la condena al ex gobernador de Tucumán:

Alperovich, con una condena ejemplar y derecho a la cárcel

El ex gobernador, José Alperovich de la provincia de Tucumán fue condenado ayer a 16 años de prisión a raíz de sus abusos sexuales hacia su sobrina quién lo denunció en nueve causas.

La Justicia dictaminó que el ex senador y ex gobernador José Alperovich además de ir a la cárcel, tampoco se le habilitará la posibilidad de ejercer cargos públicos. Previo a la sentencia final, el ex funcionario se negó a declarar, antes de la lecutura del veredicto final, que tuvo lugar a las 20, en la pequeña sala del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 29, ubicada en la calle Paraguay 1536, de la Ciudad de Buenos Aires.

En ese sentido, el juez Juan Ramos Padilla resolvió que José Alperovich sea detenido en el preciso momento de recibir su condena en el que también ordenó investigar por falso testimonio a tres de las personas que declararon en el juicio.

En relación a lo mencionado anteriormente durante la sentencia el juez expuso sobre la causa que Alperovich es “autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual simple reiterado en tres oportunidades (hechos 1, 3 y 5 de la elevación a juicio)”.

Además el juez agregó, en el veredicto histórico, que los últimos dos cometidos fueron en grado de tentativa, y “otros seis sucesos de violencia sexual agravados por haber sido con acceso carnal por vía vaginal, anal y oral al haber introducido partes de su cuerpo, su pene por las tres vías y sus dedos en la primera de ellas (hechos 2, 4, 6, 7, 8 y 9)”.

El grave delito sexual por violación que cometió Alperovich tuvo fuertes repercusiones, razón por la cual, desde Mumala la directora ejecutiva de la Mesa Federal, Gabriela Sosa sostuvo: “Para nosotras, que venimos desde hace mucho tiempo trabajando en relación a la búsqueda de una vida libre de violencias, una sociedad sin machismo, nos parece por demás de importante”.

En este juicio, el exgobernador de Tucumán enfrentó acusaciones por tres casos de abuso sexual, dos de ellos en grado de tentativa, y otros seis casos de violencia sexual, agravados por incluir acceso carnal.

Estos hechos tuvieron lugar en Tucumán y en la Ciudad de Buenos Aires. Al cumplir 70 años el próximo año, Alperovich podría solicitar cumplir la pena en su domicilio.

Gabriela Sosa, referente de MuMaLá destacó “en primer lugar, la valentía de la víctima de denunciar más de 10 episodios en relación a esta modalidad de violencia sexual y también destacamos, aparte de su valentía, también lo importante que es identificar y sancionar de manera ejemplar a un agresor, a un violento que ejerce el poder y que lo ha ejercido con distintos cargos en el Estado”.

Además, en muestra de solidaridad para las víctimas de abuso sexual, la referente de Mumala aseveró que “la pretensión no solamente es que se haga justicia por la víctima para repararla a ella y a su familia, sino como un ejemplo hacia la sociedad de que se debe terminar con la violencia, pero que además no hay que permitir la presencia de violentos en el Estado y sus abusos de poder. Que sea justicia”.

En las últimas horas la hija del acusado, Sara Alperovich, rompió el silencio en su aparición efímera mientras se dirigía al penal de Ezeiza, en el cual defendió a su padre y frente a las cámaras aseveró que “es todo mentira”, y, además, agregó que “la verdad va a salir a la luz”.

Las primeras horas en la cárcel de José Alperovich
Como es de público conocimiento, el ex gobernador de Tucumán está privado de su libertad en el hospital penitenciario, pero esta mañana sus hijos fueron a visitarlo. Según lo trascendido estará allí por lo menos una semana hasta completar todos los análisis correspondientes para que luego sea trasladado al pabellón de abusadores.

Sin embargo, la Justicia determinó que la condena vence el 17 de julio de 2040. No obstante, a sus 69 años, Alperovich tiene la posibilidad de apelar a la Cámara Federal de Casación y a la Corte Suprema, última instancia de confirmación de la sentencia.

Imagen: La Tinta