En diciembre 2023, el presidente Javier Milei decidió llevar a cabo la segunda devaluación más brusca de la historia del país. El efecto sobre la inflación fue inmediato.
Se generó así una inédita pérdida de poder adquisitivo del salario que llegó a ser de 16% en sólo un mes para los trabajadores estatales, según datos del INDEC (más que el recorte de 13% que decretó en 2001 Fernando De La Rúa durante su presidencia). Por otra parte, el salario privado cayó un 11%, y el de los trabajadores no registrados, un 14%.
Si sumamos la pérdida total de los tres sectores, asciende a más de 1 Billón los pesos que dejaron de percibir. Esto redundó en una caída de 400.000 millones de recaudación fiscal de aportes y contribuciones sobre esos salarios y más de 100.000 millones que dejaron de entrar en las arcas de las obras sociales sindicales y estatales.
Esta licuación salarial de que supera e Billón y medio de pesos, fue a parar en su mayor parte a los bolsillos de empresas exportadores, alimenticias, energéticas y otras.
En estas placas elaboradas por el Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) podés encontrar sistematizado estos datos que muestran ¿Quiénes pierden? ¿Cuánto pierden? ¿A quiénes se transfieren esos ingresos?
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |









