Varios puntos de Bolivia están afectados, desde hace más de 30 días, por los incendios forestales. Los esfuerzos por controlar el fuego continúan, pero la sequía que azota al país sumado a las condiciones climáticas no permiten extinguirlos por completo. Claudia Castro T. – Especial Red Eco Alternativo
(Claudia Castro T. – Red Eco) Bolivia – El fuego arrasó con más de dos millones de hectáreas en todo Bolivia, según informó el director de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT), Luis Flores, en conferencia de prensa.
El Beni es el departamento con mayor pérdida, con poco más de un millón de hectáreas incendiadas; en segundo lugar está Santa Cruz con 355 795 hectáreas quemadas; le sigue La Paz (199 003), Cochabamba (43383), Pando (25909), Tarija (3124), Chuquisaca (2413), Potosí (861) y Oruro (639), entre los más importantes.

El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, informó que en una semana bajó el número de incendios de magnitud, de 21 a 8, un “descenso significativo”. Los incendios fueron sofocados en Cochabamba y los activos están en La Paz, Beni y Santa Cruz.
El funcionario señaló en las últimas horas que se han movilizado 3.800 bomberos y se han realizado 239 descargas de agua desde cinco helicópteros para sofocar los incendios de magnitud logrando que esta semana bajen de 21 a ocho, lo que, además, contó con la ayuda de las lluvias registradas en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba.
Sin embargo, en los municipios de Mapiri, Apolo, Alto Beni, Palos Blancos y San Buenaventura, en el norte de La Paz, al igual que en los municipios benianos de Rurrenabaque y San Borja, persisten los incendios y están en proceso de sofocación.
Por su parte, el gobernador del Beni, José Alejandro Unzueta dijo “Hemos tenido cifras históricas, casi 50.000 focos de calor en este mes, unos 2000 focos de calor diarios. La sensación térmica está por encima de los 46 grados. Es un infierno en vida”.
Por los incendios forestales, la localidad de Santa Cruz perdió 54 mil hectáreas de bosque en la reserva del Choré, Yapacani. Además el sudeste boliviano, estuvoafectada por un manto de humo que dejó “en tinieblas” a toda la ciudad. Desde el lunes pasado tuvieron que suspender las clases “por la densidad del aire”. Además asocian a la sequía que azota al país como otro factor determinante en el empeoramiento de la situación.
Cabe recordar que otros de los departamentos que suspendieron las actividades educativas son: Cochabamba, Beni y La Paz. En este último, entre el martes y miércoles el índice de contaminación por efecto de los incendios forestales subió de 151 a 200, lo que es considerado como “dañino”.
El ministro de Educación, Edgar Pary Chambi, sostuvo que fueron “3.650 unidades educativas que están siendo afectadas con el tema de la contaminación; particularmente en el norte de La Paz, en el Trópico de Cochabamba; en Beni; pero, sobre todo, en el departamento de Santa Cruz”.
Además, los incendios han alcanzado áreas naturales protegidas como el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, en el departamento de Santa Cruz y la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas, en el Beni, como así también El Parque Nacional Madidi también está sufriendo los impactos de los incendios. “Los incendios forestales no dan tregua en el parque y sus comunidades aledañas dentro el municipio de Apolo Provincia Franz Tamayo del departamento de La Paz”, indicaron en sus redes sociales.
La sequía y las altas temperaturas, los dos males que azotan a Bolivia
“Esta semana tuvimos temperaturas bastante altas. La máxima que se alcanzó fue de 40.2 grados en Santa Cruz” según subrayó la meteoróloga Cristina Chirinos. Además destacó que “los últimos días” fueron “los más calurosos de este siglo, superando incluso el récord de 38 grados de 2004”.

“Más de un millar de bomberos están combatiendo el fuego en varios puntos del país”, dijo el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes. Además, las autoridades bolivianas aseguraron que cuatro helicópteros de las Fuerzas Armadas, con el sistema Bambi Bucket, están “apoyando las labores de los brigadistas en Santa Cruz y el norte de La Paz”, mientras que en Cochabamba, uno de los departamentos más afectados por la sequía, los militares llegaron a habilitar un avión Hércules C-130 para disparar un compuesto de yoduro de plata, con el fin de “incentivar las lluvias”.
En lo que va del año, las quemas han provocado una pérdida de un 23% que corresponde a bosques, mientras que el resto a pastizales, una cifra que según las autoridades está por debajo de registros pasados.
En alerta roja
Alejandro Unzueta, gobernador del Beni señaló que los municipios de Baures, San Borja y Rurrenabaque se declararon en desastre; mientras que otros municipios como Riberalta, San Javier, Santa Rosa y Cercado se han declarado en emergencia. El gobernador agregó que se han adquirido más de 100 mochilas extintoras para llevar a los municipios de San Borja y Rurrenabaque, donde se ubica la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas, que actualmente está en peligro por los incendios. “Esta destrucción masiva de los humedales del Beni va acarrear serias consecuencias en el equilibrio hídrico del Amazonas”.

El funcionario consideró la situación como un desastre departamental y nacional, ya que “el aire está casi irrespirable, se han suspendido las clases escolares y se han quemado viviendas en las comunidades”. Además, alertó que la reserva Pilón Lajas está en riesgo por los incendios y que se ha iniciado contacto con la gobernación de Santa Cruz porque el fuego del Parque Nacional Noel Kempff Mercado ha llegado hasta los humedales del Beni.
En este contexto, también se suman las pérdidas de cultivos que fueron azotados por el fuego, los cuales eran de producción para subsistencia de los pobladores que aún continúan combatiendo con las adversidades climáticas para que no llegue a las zonas urbanas.
Foto: Río Televisión




