Este martes 4 de julio, a partir de las 7, habrá una movilización frente al Juzgado, ubicado en Mendieta y Pellegrini de la localidad correntina de Monte Caseros. Ese día declaran policías acusados por el homicidio calificado de Nino Largueri, un joven de 23 años que fue secuestrado por la policía provincial el 14 de agosto de 2015. Tras ser detenido en la casa de un amigo, estuvo 15 días desaparecido y apareció muerto en el Río Miriñay.

Los cuatro agentes, Ramon Goin, Roberto Aguirre, Cristian Ibalo y Walter García, justificaron la detención de Nino, acusándolo de haber robado un paquete de cigarrillos de un casino.

“Yo salgo y me preguntan si Largueri se encontraba en el domicilio. Yo les dije que sí y lo llamo a Nino. Entonces los dos nos acercamos al portón. Él quería prender un cigarrillo, pero no tenía encendedor y uno de los policías le ofrece uno. Él se arrima un poco y ahí lo arrebatan. Lo agarran dos policías y lo llevan al patrullero. Yo le pregunto a uno de los cuatro qué es lo que había pasado y ellos me dicen que él había sacado un paquete de cigarrillos del casino. Yo no sabía por qué, no entendía nada en ese momento. Ahí les digo que no le vayan a hacer nada. Cuando lo sacan de acá le pegan en las costillas, él se queja y se retuerce. Entra al patrullero en la parte de atrás y por la ventanilla de adelante saca la mitad del cuerpo y me empieza a gritar: “Ayudame, amigo, ayudame”. Hasta el día de hoy no me lo puedo sacar de la cabeza. En ese momento yo les digo a los policías: ¡No le vayan a hacer nada!. No, quedate tranquilo, él se va a quedar esta noche en la comisaría, mañana ya va a andar. Entonces lo suben al patrullero, yo voy hasta el portón y me quedo parado observando para dónde agarran ellos. Y no fueron en dirección a la comisaría”, relató un testigo, según reproduce ANRed en una nota publicada en 2021.

Allí se relata además que Nino apareció a la madrugada siguiente a unos 15 kilómetros de la ciudad, en la Citrícola Piloni. Estaba malherido y desconcertado. “Me golpearon todo” “La Policía”. “Pero me dijeron que la próxima me van a matar, que me agarran la próxima y me van a matar”, le dijo Nino a José Soto, cuidador de los campos de la empresa que lo vio.

Nino comenzó a caminar para regresar a Monte Caseros. En el trayecto se cruzó con un vehículo del Ejército. Quienes iban allí reconocieron que lo vieron golpeado y que también les contó que la policía lo había golpeado.

Otro testigo que viajaba en el vehículo del Ejército dijo que tras haber visto a Nino vieron a un móvil policial que salía de Monte Caseros. Los agentes les aseguraron que sabían quién era el joven y que se dirigían al lugar. Uno de ellos sería Íbalo, uno de los que detuvo a Largueri en la casa del amigo.

Los oficiales del Ejército fueron los últimos que vieron a Nino con vida, ya que el 30 de agosto apareció su cuerpo flotando en el río.

El primer juicio por el homidicio de Nino fue declarado nulo por la justicia. Este martes 4 de julio se espera la declaración de los policías acusados, y para ese día Anahí Andrade, hermana de Nino, convoca a una manifestación frente al Juzgado: “Si no hay procesamiento por el homicidio, la justicia es cómplice”.