Este miércoles 26 de octubre, a las 17, habrá una concentración en el Jardín de la Memoria, en Plaza San Martín, Capilla del Monte, para reclamar justicia para Jorge Reyna, que hace 9 años fue hallado muerte en la Comisaría de esa localidad cordobesa. Para la justicia el joven de 27 años se “suicidó”, y pesar de las numerosas irregularidades que contiene la causa judicial, el 20 de diciembre de 2019 la Fiscal de Instrucción Paula Kelm decidió archivarla.
Exigirán juicio y castigo a los responsables materiales y políticos del asesinato de Jorge; inmediato desarchive de la causa judicial; basta de criminalización y persecución policial a las y los jóvenes; basta de gatillo fácil; basta de corrupción judicial, política y policial.
“Pasaron 9 años y tenemos que seguir expresando los principales nombres de la impunidad en esta causa: la responsabilidad política del renunciado intendente Gustavo Sez, la desidia judicial quien tuvo en su momento a la fiscal Alejandra Hillman, cómplices y funcionales a las políticas represivas de la provincia de Córdoba, y la actual fiscal Kelm, responsable de guardar la causa en un cajón. El entonces comisario Juan Castro, junto a los efectivos policiales de turno. Un entramado, que es parte de una política sistemática, ya que siguen siendo muchos lxs jóvenes del país que suman la lamentable lista de casos similares a los de Jorge Reyna”, afirman las organizaciones convocantes.
“En Capilla convivimos con abusadores, femicidas y violencia institucional que se ejerce todos los días en los organismos públicos. Organismos que tendrían que protegernos y ser los primeros en denunciar la violencia institucional y llevar a cabo las investigaciones correspondientes. Jorge Reyna quiso denunciar. No quería que la policía lo mande a robar o repartir droga. Quiso salir de ese círculo perverso. No pudo, no lo dejaron. (…) No queremos que esta causa sea otro ejemplo de la impunidad judicial. No queremos que la vida de las y los pibes siga siendo criminalizada, perseguida, asesinada. No queremos que el miedo sea la forma de relacionarnos y que el maltrato policial sea naturalizado”, agregan.




