Lo afirma Fernando Krichmar, de Documentalistas Argentinos (DOCA), en una entrevista realizada por Mario Hernández, en la que convoca al Festival que se desarrollará este jueves 28 de abril, a partir de las 16, frente al Congreso en reclamo de una prórroga de los fondos de fomento a la cultura.
Mario Hernández: ¿Cuáles son los motivos del festival?
Fernando Krichmar: Básicamente tiene que ver con plantearle al Congreso que trate la ley que posterga la caducidad de las asignaciones específicas a la cultura, o sea pequeñas partes de impuestos que ya existen, que van a cesar en diciembre. Con lo cual se va a cesar el Instituto Nacional de Cinematografía, el Instituto Nacional de la Música, el Instituto Nacional del Teatro, los FOMECA que son los que fomentan a las pequeñas radios no comerciales, y por último las Bibliotecas Populares.
Estos fondos van a pasar directamente a Economía en diciembre, por lo que va a estar condicionado a cada gestión si se fomenta o no la cultura en Argentina. Afecta directamente, por lo menos, a 1.000.000 de puestos de trabajo, que a su vez también son generadores de capital cultural, que es algo prácticamente invaluable.
En el festival frente al Congreso va a estar Arbolito y un montón de bandas muy buenas, así que va a ser una verdadera fiesta popular. Por lo que vi en las redes y en todos lados creo que va a ser bastante masivo, hay más de 300 organizaciones culturales. El colectivo que armamos se llama “Unidos por la Cultura” y hay organizaciones de todas las artes. No solo en Buenos Aires, en todo el país se va a replicar este tipo de actividad, hay movidas en Mendoza, Córdoba, Chaco, Formosa, Misiones, La Rioja, Catamarca, en la Patagonia también van a haber movidas, va a estar en todos lados porque afecta a la cultura en todo el país. Realmente hay colectivos desde Tierra del Fuego a Jujuy.
En todas las provincias argentinas hubo grandes apoyos, grandes asambleas y, bueno, se generó algo. La pandemia había afectado mucho a este sector y además la no presencialidad mata al arte y al artista. Hubo un despertar de la lucha y de la pelea en tratar de imponer este concepto de soberanía cultural.
MH: La última vez que nos comunicamos pedían la renuncia de Luis Puenzo en el INCAA. Puenzo fue renunciado, digamos, por un decreto presidencial. ¿Qué importancia tiene la salida de Puenzo?
FK: En principio demuestra que la lucha sirve. Está renuncia no solo va a favorecer el cumplimiento de la Ley de Cine y todo el desguace que había generado la gestión de Puenzo con su continuismo de la gestión anterior, sino que además logró que el Poder Ejecutivo se ponga a la cabeza de este planteo por la caducidad.
Hasta ese momento Puenzo prácticamente no se había pronunciado públicamente, y ahora hasta hay spots publicitarios del Ministerio de Cultura, que obviamente nos permite realizar mucho mejor el debate con los diputados. El martes Tristán Bauer se reunió con los diputados de La Rioja. Lo están sacando en sus propias redes sociales, cuando antes sacaban ‘que bueno que Granizo está primera en Netflix en todo el mundo’ y cosas similares, que de hecho no tenían nada que ver con impulsar una política de Estado que favorezca la soberanía cultural.
Este cambio de actitud me parece que tiene que ver con que la movilización les llamó la atención y se dieron cuenta que un gobierno que de alguna manera llegó con la idea de lo nacional, de lo popular no puede dar la espalda a sus artistas, que de hecho son los que generan el capital cultural que de alguna manera se plantea esto de generar un país soberano, un país con cultura propia, con una identidad.




