Manifestantes reunidos en Anguillara Veneta, localidad italiana de 4 mil 200 habitantes, recibieron al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, entre abucheos y carteles en los que exigían: Justicia para la Amazonia.
El gobernante llegó al pequeño poblado a recibir la ciudadanía honoraria y a visitar la casa de sus ancestros, pero los inconformes lo llamaron dictador. La alcaldesa Alessandra Buoso criticó a los vándalos que pintaron con espray Fuera Bolsonaro en el ayuntamiento de la ciudad, la semana pasada.
Fuente: La Jornada




