Después de efectuar 300 disparos, quemar una vivienda y agredir a comuneros y comuneras se retiraron los efectivos policiales del Lof Lafken Winkul Mapu
Por Resumen Latinoaericano
Casi 4 horas después de iniciar el desembarco represivo en la zona de Villa Mascardi, la Policía Federal retiró de manera progresiva a sus uniformados del área ocupada por una comunidad mapuche, luego de un operativo que desplegó a unos 100 uniformados para realizar una «inspección ocular» en un hotel hace años abandonado y que está lindante con el lof Lafken Winkul Mapu.
Más de cien efectivos de la policía federal, 20 móviles, una tanqueta, camiones hidrantes y vehículos militares, acechan a la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu de Río Negro donde hace 3 años era fusilado por la espalda el #mapuche Rafael Nahuel.
Detonaciones de armas de fuego y balazos de goma se escucharon desde las 7 de la mañana luego de que el operativo cortara la ruta 40 y eliminará las señales de celulares.
En la arremetida policial, los policías, que llegaron con tanquetas, se ensañaron baleando indiscriminadamente a los comuneros y comuneras que a lo sumo pudieron resistir arrojando piedras.
Herido por una bala de goma.Más de 300 casquillos de balas de goma y de plomo fueron recogidos en la zona, además que los federales lanzaron numerosas granadas de gas lacrimógeno contra mujeres, hombres, niños y ancianos que componen la comunidad. En su raíd represivo, la policía incendió una ruka (vivienda mapuche) demostrando una vez más el desprecio que el Estado, a través de sus uniformados, tiene con los pueblos originarios.

Casquillos de balas lanzadas por las fuerzas represivas.

Al frente de todo este operativo, nuevamente estuvo la fiscal federal Sylvia Little, tristemente célebre por haber sido una de las intervinientes en la accción represiva que terminó con el asesinato del comunero Rafael Nahuel.
Little está obsecionada en destruir la resistencia ancestral del pueblo Mapuche, y en servir de esta manera a los intereses racistas y depredadores de los usurpadores extranjeros que se han ido apoderando del territorio mapuche. Con un estilo de «Rambo» femenino, la fiscal disfruta comandando a los uniformados y es testigo ocular de los despojos y devastaciones que ellos producen. Todo con el agregado de la impunidad de su cargo.

Es «una inspección ocular» dijeron autoridades judiciales para justificar el impactante operativo contra niñ@s y ancian@s de la comunidad. Desde la mañana medios nacionales y locales comenzaron a instalar la palabra «enfrentamientos» en Mascardi, frente un operativo de guerra contra una comunidad mapuche que se defiende de las agresiones con unas cuantas piedras.
No quedan dudas del genocidio perpetuo en el tiempo sostenido por las mentiras de los vencedores momentaneos.
Tampoco hay dudas de la construcción social racista y negadora contra las comunidades originarias en estás tierras, que solo aplasta e invisibiliza a sus víctimas en el territorio.
Mucho menos quedan dudas sobre los intereses que defiende el estado provincial y nacional cuando se disputa el territorio contra negocios inmobiliarios o extractivistas.
Las tanquetas jamás defienden la tierra lastimada, nunca voltean las puertas de los country, siempre aplastan a los más humildes.




