Prefecto Absuelto

El Tribunal de Primera Instancia de Rosario resolvió de manera unánime absolver al prefecto Ariel Condori Apaza, acusado de matar a Maximiliano Zamudio, de 16 años, en mayo de 2015. Los jueces fallaron a favor de la versión policial de la legítima defensa ante un intento de robo, a pesar de que durante las audiencias este hecho no se pudo comprobar. La Fiscalía había pedido 20 años de prisión, mientras que la querella 30, por el delito de homicidio agravado.

“El prefecto Ariel Condori Apaza que asesinó a Maximiliano Zamudio en el año 2015, fue absuelto por una justicia que legitima el gatillo fácil y naturaliza la muerte de jóvenes de barrios populares en manos de la policía. (…) El 31 de agosto de 2020 será recordado como el día en que el tribunal compuesto por les jueces Álvarez, Pedrana y Nuñez Cartelle falló de manera unánime garantizando impunidad y generando las condiciones para que estas graves violaciones a los derechos humanos se sigan perpetrando”, afirmaron desde la Multisectorial Contra La Violencia Institucional.

Denunciaron que el tribunal avaló la versión del prefecto al considerar que hubo legítima defensa, a pesar de que ningún ataque pudo ser acreditado durante el juicio: “Lo que sí quedó acreditado fueron los disparos realizados por el prefecto Condori con un arma de guerra de alto poder lesivo”.

“Esto es evidente una vez más en el maltrato que recibió María, la mamá de Maxi, por parte de los abogados defensores, tras recibir afirmaciones falsas y agraviantes sobre su hijo y su familia, provocando una nueva revictimización de María y su familia. Revictimización a la que habían sido sometides desde el momento mismo en que Maxi fue asesinado, ignorando el dolor de haber perdido un ser querido. Esta revictimización involucró a los fiscales previamente intervinientes y se reactualiza en las audiencias generando profundos daños subjetivos de los cuales el Estado es responsable”, agregaron.

El 27 de mayo de 2015 por la noche Condori estaba en un Ford Falcon color blanco en el Barrio Tablada de Rosario, luego de intercambiar unas palabras con Maximiliano le disparó con su arma particular (una Smith & Wesson calibre 40). El prefecto estaba de civil e intentó justificar su conducta afirmando que actuó en legítima defensa ante un intento de robo. Sin embargo, varios testigos relataron que Condori “remató” a Zamudio tras el primer disparo. En total fueron tres balazos.

En los cinco años años que transcurrieron hasta la realización del juicio, la familia de Maxi junto con el equipo jurídico y las organizaciones que la acompañan se enfrentaron a distintos reveses en la causa judicial y lograron desarchivarla en dos oportunidades.

Frente a la absolución del prefecto, las organizaciones sociales, políticas, sindicales y de derechos humanos que componen la Multisectorial Contra la Violencia Institucional aseguraron que seguirán exigiendo justicia: “A pesar de esta dolorosa sentencia, a pesar de este proceso de construcción de justicia  repleto de reveses judiciales que no olvidaremos y seguiremos cuestionando hasta que el sistema de justicia penal y el Estado reparen de manera integral por los gravísimos daños causados a les familiares de Maxi Zamudio”.