El Poder Ejecutivo dictó el Decreto de Necesidad y Urgencia 319/2020, a través del cual dispuso un congelamiento por seis meses en el valor de las cuotas de los créditos hipotecarios en UVA, y la suspensión por igual plazo de las ejecuciones hipotecarias. Una vez más los bancos no cumplen.
La norma indica que la diferencia entre lo pagado como consecuencia del congelamiento y lo que debió pagarse, deberá saldarse en al menos tres pagos junto con las cuotas de los meses de octubre, noviembre y diciembre de este año.
El Banco Central emitió el pasado 1 de abril, la “Comunicación A 6949”, que establece que en el caso de los saldos impagos de las cuotas cuyos vencimientos operen entre el 1 de abril y el 30 de junio, el banco otorgante deberá trasladar dicha(s) cuota(s), al final de la vida del crédito, devengando el interés compensatorio inserto en el contrato.
Es decir que aquellos deudores que no se encuentren en condiciones de poder afrontar el pago de esas tres cuotas, podrán optar por postergar el pago, logrando de ese modo un alivio transitorio.
Los bancos otorgantes de créditos hipotecarios en UVA, haciendo caso omiso a lo dispuesto por el B.C.R.A., han optado o bien por desconocer lo establecido en la Comunicación A 6949, argumentando que los créditos hipotecarios sólo se encuentran alcanzados por el DNU 319/2020, o bien por aplicar lo dispuesto por el B.C.R.A, difiriendo el pago hacia el final del crédito, más allá de si el deudor ha expresado o no su voluntad expresa en ese sentido.
Un comunicado de Hipotecados UVA, plantea la necesidad de que el B.C.R.A. conmine a las entidades bancarias a que apliquen taxativamente y en forma armoniosa, lo establecido en el DNU 319/2020 y en la comunicación A 6949 y que sea el deudor hipotecario quien opte o no por postergar el pago de las cuotas de Abril, Mayo y Junio.
El comunicado finaliza planteando una realidad indiscutible: “Una vez más el sistema financiero muestra su peor cara: la de la falta de empatía y compromiso social para con las miles de familias endeudadas que temen por las consecuencias que acarrea el no poder cumplir con sus compromisos”.
Fuente: Hipotecados UVA. Vivienda si, negocio no




