Se trata de una superficie de casi 15 hectáreas que este 14 de abril amaneció vallada entre las calles Doyhenart, Kurth, Polonia y 1° de marzo, cerrando todos los accesos a los barrios El Campanario y Los Pinos (conocidos como “los monoblocks” y “las casitas”, respectivamente), con un amplio despliegue policial.

Numerosas organizaciones sociales (entre las que se encuentran ATE Seccional Gran Buenos Aires Sur, CTA Autónoma Lomas de Zamora, Coordinadora de Organizaciones en Lucha – Lomas de Zamora, ATE Seccional Almirante Brown – Presidente Perón, Agrupación de Mujeres Isadora, Agrupación Docente 4 de Abril en la Multicolor – Lomas de Zamora, Agrupación Docente Carlos Fuentealba – Lomas de Zamora, APDH La Matanza, CADEP, Ceprodh, CORREPI) describieron lo sucedido como una militarización de las barriadas humildes, y detallaron que las y los vecinos se encontraron con que había que pedir permiso para entrar y salir de sus propios barrios y que quienes lo lograron en muchos casos debieron caminar varias cuadras para poder entrar a sus casas o salir a trabajar sólo si contaban con las autorizaciones.

Advirtieron además que, como ocurre habitualmente, hubo maltrato policial, especialmente para quienes debieron salir a comprar o reingresar a sus casas después de haberlo hecho.

“Este cerco represivo, que intentaron justificar como “sanitario” con una masiva vacunación de animales y de personas y con un supuesto cuidado de la salud frente al COVID19, contó con algunos trabajadores municipales y de cooperativas barriales, en su mayoría expuestos a controlar a sus mismos vecinos sin los medios de protección indispensables para estar haciéndolo durante horas”, señalaron las organizaciones que a través de un comunicado expresaron su repudio a estos “métodos de control social, que bajo el lema ‘quedate en casa’, se aprovechan de la cuarentena para sitiar y militarizar las barriadas humildes, en las que muchos de las y los trabajadores que las habitan deben salir de los límites que los gobernantes pretenden imponer arbitraria y discriminatoriamente, sea por hacinamiento, para hacer una changa como única posibilidad de obtener algún ingreso o por necesidad de ir a buscar alimentos a comedores escolares o barriales para paliar el hambre de sus familias”.

Agregaron que nada justifica semejante operativo: “La salud de la población requiere de mayor inversión en salitas, hospitales, en el derecho a alimentarse, tener trabajo estable y un salario digno en tiempos ‘normales’, e íntegramente garantizado por las patronales y el estado durante una emergencia como esta”.

En este sentido, exigieron al intendente Martín Insaurralde y a todas las autoridades políticas del municipio de Lomas de Zamora y de la Provincia, que levanten el cerco policial contra el barrio en forma inmediata y cesen en el intento de militarizar cualquier barriada popular.