“Trabajamos en sectores que no pueden detener su funcionamiento porque los derechos vulnerados son muchos”, afirman los trabajadores y las trabajadoras de Direcciones Generales de Niñez y Adolescencia; Políticas Sociales en Adicciones, Mujer, Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires en un comunicado que reproducimos a continuación.

En el medio de la pandemia seguimos garantizando tareas de cuidado. No somos héroes ni heroínas, somos trabajadores de las Direcciones Generales de Niñez y Adolescencia; Políticas Sociales en Adicciones, Mujer, Tercera Edad y distintos efectores que abordamos situaciones de vulnerabilidad dentro de CABA. Seguimos desarrollando tareas de cuidado dentro de los hogares, paradores, centros de día/noche para personas en situación de calle, refugios para víctimas de violencia y abordaje de consumo problemático de sustancias psicoactivas en el marco de la cuarenta social preventiva y obligatoria. Seguimos acompañando a la población que requiere sostener donde vivir para no quedar en la calle, también procesos de adolescentes que se encuentran siendo explotadas sexualmente, o armando estrategias para garantizar necesidades básicas como alimentación junto a grupos familiares. Trabajamos en sectores que no pueden detener su funcionamiento porque los derechos vulnerados son muchos, situación que se recrudece ante este marco de pandemia. En este sentido, requiere un punto particular el de las personas alojadas de forma permanente. La atención a esta población se viene garantizando sin contar con todas las condiciones materiales mínimas ante la actual coyuntura, lo que expone a trabajadores/as ya las poblaciones con las que trabajamos a situaciones de riesgo. Para nuestro sector, la emergencia no llega con el COVID 19, la emergencia es un estado permanente. Hoy seguimos realizando tareas en espacios dónde falta gas, no hay agua caliente, sin medidas de salud y seguridad laboral, sin viáticos.

Las medidas de prevención contra la pandemia que ataca al mundo entero son claras. Distancia y aislamiento social, elementos de higiene y desinfección, medidas de cuidados varias, atender los síntomas de manera temprana, etc. Sin embargo, todavía hay faltantes de todo tipo en los efectores que alojan a personas que, por diversas situaciones de vulneración de derechos, requieren de la asistencia del Estado y se encuentran viviendo en dispositivos convivenciales. Como así también se evidencia faltante de personal debido a las licencias preventivas para población de riesgo, lo cual agrava el déficit sistemático de trabajadores/as en los programas y políticas públicas, ante el avance de la pandemia.

Esta emergencia social y sanitaria irrumpe en un escenario de precarización del trabajo y las políticas públicas preexistente, producto de un vaciamiento y empobrecimiento continuo de las sucesivas gestiones del PRO en la Ciudad. Tal es el grado de deterioro que desde las y los trabajadores organizados en ATE Promoción Social declaramos el “estado de emergencia” ante el cuadro de situación donde el Estado vulnera los derechos de las poblaciones que debería asistir y les trabajadores del Estado, en vez de promoverlos y restituirlos.

La crisis actual requiere de respuestas urgentes por parte de la gestión,atendiendo las resoluciones y protocolos de salud existentes, escuchando la voz de les trabajadores que contamos con el saber de cómo funcionan los dispositivos, cuales son las características y necesidades de las poblaciones con las que trabajamos.En este contexto queremos subrayar nuestro compromiso ético, profesional y político con las tareas laborales que realizamos en el marco de las políticas públicas sociales en la CABA y, por lo tanto, no nos da lo mismo realizar funciones vinculadas a promover y restituir derechos de cualquier manera, a cualquier costo. Por ello, desde el primer momento nos pusimos a disposición para construir los criterios y medidas necesarias buscando garantizar los derechos de les trabajadores y poblaciones con las que trabajamos.

Hicimos llegar los relevamientos realizados en cada lugar de trabajo respecto a los faltantes de insumos básicos y personal que identificamos. Así como también,trasmitimos las preocupaciones respecto a qué respuestas se van a elaborar desde el Estado para la población en situación de calle que está expuesta a diversas complejidades al encontrarse en una situación de mayor riesgo. Como venimos sosteniendo hace años “la calle no es un lugar para vivir».

No somos héroes ni heroínas. Por eso, desde nuestro rol de trabajadores organizados, también desde el primer momento pusimos de relieve lo que venimos denunciando desde hace años, el colapso institucional frente al sistemático deterioro de las políticas públicas de corte social. Una vez más, en articulación con organizaciones sindicales, sociales y políticas estamos construyendo respuestas para estar a la altura que las circunstancias nos demandan. Nos apoyamos en la perspectiva integral de derechos y en el principio de solidaridad de clase que debe regir nuestras prácticas y respuestas. Sin embargo, sostenemos que no debe recaer esa responsabilidad únicamente sobre nosotros, les trabajadores del Estado. La gestión del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat y el Gobierno de la Ciudad en su conjunto deben poner recursos materiales y personal extraordinarios para paliar esta situación de crisis social y sanitaria. Les trabajadores estamos dispuestos a tomar tareas siempre y cuando estén garantizadas todas las condiciones necesarias. Para nosotros y para la población con la que trabajamos deben estar aseguradas todas las medidas de prevención, movilidad e higiene, etc., las que lamentablemente nos vemos en la obligación de denunciar que siguen sin llegar a muchos lugares. Las decisiones sobre las dinámicas de trabajo deben ser consensuadas con les trabajadores, reconociendo el trabajo esencial, crítico y complejo que implica el contexto de pandemia.

Al estado de emergencia como consecuencia de la pandemia, se le suma la acuciante situación de los trabajadores de nuestro Ministerio que se encuentran bajo la modalidad de Contrato de Locación y Asistencia Técnica, modalidades de contrato que abundan en los espacios que hoy están en la primera línea de atención. En este sentido, desde la gestión se había anunciado un aumento cercano al 20% para la quienes se encuentran bajo locación de servicios a cobrar en abril, del cual hasta el momento no hay ninguna novedad. Cabe resaltar que además ese aumento no contemplaba a los trabajadores con contrato de Asistencia Técnica. El aumento de por si es insuficiente y no contempla la pérdida de salario real de años anteriores ni la inflación proyectada para este año. Luego del último aumento de monotributo e ingresos brutos, estos trabajadores precarizados se encuentran en una gravísima situación salarial, cobrando actualmente salarios que rondan los $25.000, muy por debajo de la línea de la pobreza.

Ahora que se jactan de que nuestro trabajo es esencial, es hora de revalorizarlo destinando mayor partida presupuestaria e implementando planes acordes a las situaciones de gravedad que acompañamos en el día a día. Poniendo otro piso de condiciones laborales, ampliando derechos, incrementando el personal, otorgando estabilidad y recomponiendo los magros salarios que se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Garantizar derechos para la población más vulnerable, es también garantizar derechos para quienes trabajamos con ella.

Contactos de prensa: Nadia Polanco (delegada general) 15-6621-8027 / Federico Acevedo (delegado general adjunto) 11-6494-5012