CARLA SOGGIU

Este viernes 20 de diciembre se conocerá la sentencia en el juicio contra Sergio Fuentes, por la violación de Carla Soggiu. Será desde las 10 en los Tribunales del sexto piso de la calle Talcahuano 550 de la Ciudad de Buenos Aires.

Reproducimos comunicado de Periodistas Argentinas:
Carla Soggiu, 28 años, madre de 2 niñxs fue violada y golpeada el 26/12/18. Denunció a su ex pareja, Sergio Fuentes – padre de sus hijxs. Cuando hizo la denuncia, a Carla le dieron un botón antipánico como medida de prevención y cuidado. Un botón que cuenta con GPS y que al ser presionado da anuncio al Centro de Monitoreo y alarmas móviles de la Policía de la Ciudad. Carla tenia hidrocefalia. A los 15 años fue operada.”El médico que la atendió dijo que su corteza cerebral era fina como una hoja de papel, y que lo único que debía evitar era sufrir golpes en la cabeza” Contó su padre, Alfredo. El 15 de enero de este año- días después del abuso y la golpiza- Carla apretó dos veces su botón antipánico porque estaba perdida y se encontraba en un lugar “con agua y olor a combustible”. Pero el GPS del botón antipánico no funcionaba. Carla y las más de 7.000 mujeres que contaban con el dispositivo en la Ciudad de Buenos Aires en ese momento no lo sabían: la empresa que prestaba el servicio de geolocalización al Gobierno de la Ciudad había finalizado su contrato. El 1ro de enero la firma Coradir ya no estaba a cargo del funcionamiento de los dispositivos. Se hizo cargo otra empresa. En la desprolijidad del cambio, sucedió la muerte de Carla: ahogada en el Riachuelo. La encontró un trabajador de limpieza 4 días después de apretado el botón. La situación de recibir golpes pudo dañarle la válvula de drenaje que le pusieron al operarla. Eso podía provocarle desorientaciones o lesiones. En los últimos audios enviados por Carla dijo sentirse “desorientada”. (Por qué no se unificó la causa de abuso y la de su muerte?). Hace unos meses la flia de Carla recibe una llamada de Tribunales: Avisan a Carla que empieza el juicio oral por la violación. Contestaron que estaba muerta. No lo sabían. Los padres no pudieron ser querellantes: había vencido el plazo. (…) El fiscal sólo pidió 6 años. Si le dan esa pena el femicida queda libre y a cargo de los dos hijos de Carla, que hoy crían sus abuelos sin ninguna ayuda del Estado.