Tras quedar diezmada la línea sucesoria en Bolivia, ya que junto al presidente también renunció a su cargo el vice, Álvaro García Linera, y posteriormente la senadora Adriana Salvatierra y el senador Rubén Medinaceli, presidenta y primer vicepresidente del Senado respectivamente (ambos del MAS), dejaron sus puestos este domingo por la tarde tras la decisión de Morales y su denuncia de la existencia de un golpe de Estado, la senadora opositora Jeanine Áñez podría asumir la presidencia de Bolivia. Por Noelia Carrazana – Red Eco.

(Noelia Carrazana – Red Eco) Áñez es quien ocupa la segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores e indico, en diálogo con la prensa boliviana, que está dispuesta a asumir provisionalmente la jefatura del Estado.
El domingo fue una cadena de renuncias de varias autoridades del MAS, entre llantos y pedidos de protección para sus familias, casi todos aduciendo amenazas a su integridad física, la de familiares y de sus domicilios particulares, e incluso hubo denuncias de que se tomaron rehenes.
La oposición boliviana en conjunto con la policía tuvo muestras claras de racismo, en varias instituciones se vio la quema de whiphalas (bandera cuadrangular de siete colores), y al grito de “nunca más la pachamama”, de rezos o de entonaciones del Himno Nacional generaron la destrucción de este símbolo que representa a los pueblos indígenas, no solo de Bolivia, sino de muchas naciones indígenas de América.
A pesar del pedido de pacificación y del llamado a nuevas elecciones que realizó el presidente Evo Morales este domingo por la mañana – aceptando la recomendación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) – , la oposición boliviana exacerbó la violencia hasta que finalmente y luego del pronunciamiento de las Fuerzas Armadas de pedido de renuncia al mandatario, Morales dimitió horas más tarde.
Evo Morales y Álvaro García Linera se dirigieron a los ciudadanos bolivianos en un video donde ambos renunciaron a sus cargos aduciendo que lo hacían por la pacificación del país, para evitar que siga la quema de casas de personas afines al Movimiento al Socialismo (MAS).

¿Corre riesgo la vida del ex presidente?
A pesar estar el objetivo cumplido de Fernando Camacho, líder de la derecha boliviana, esta no se pacificó, sino todo lo contrario. En horas de la noche Camacho volvió a comunicar por twitter que la policía boliviana está buscando a Evo Morales en el Chapare, lo que deja aún más en evidencia el golpe de Estado que está trascurriendo en el país vecino.
Minutos antes de las 23, en su cuenta de twitter personal, Morales denunció que le informaban que la policía, con una orden de aprehensión ilegal, estaba buscándolo para detenerlo. Aquí queda claro lo que durante estos 19 días circulaba de una u otra forma, en grupos de whatsapp o medios de la oposición, que es un revanchismo violento, donde el objetivo es y fue siempre “cazar al indio”. Ahí se pone en visibilidad el racismo de cierto sector de la población boliviana que nunca pudo aceptar que un campesino analfabeto llegue al poder. Este sector no valora, por ese racismo extremo, que hoy Bolivia sea el país que tiene los mejores índices económicos del mundo.