“No seamos pilares del opresor, no al consumismo, ¡ánimo compañeros!”, así saluda un campesino mexicano al pueblo del Ecuador en un video subido a las redes sociales. A 527 años de la conquista de América nos encontramos viviendo un momento histórico para los pueblos indígenas, hace días que estamos siendo espectadores de una insurrección de campesinos, indígenas, capas medias empobrecidas y pobladores urbanos que piden la renuncia del presidente Lenín Moreno. Por Noelia Carrazana – Red Eco.

Las redes sociales tanto de personas particulares, como de medios alternativos son los que rápidamente y de manera real están informando la situación de feroz represión que el estado ha tenido contra sus ciudadanos.
El 1 de octubre el presidente ecuatoriano anunció una serie de medidas económicas que desataron una ola de protestas en todo el país. En el Decreto 833 se pone fin a los subsidios al gas y la gasolina, medida que afecta a todos los ciudadanos y especialmente encarece la cadena económica de los campesinos, porque ellos en pequeña escala usan el trasporte como modo de llevar sus productos a las ciudades. Con estas medidas, Moreno pretende acceder al programa de préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI), por un monto de 4.200 millones de dólares.
El domingo 13 de octubre, el presidente de la República, Lenín Moreno, en diálogo con líderes indígenas, propuso sustituir el Decreto 833 con la creación de uno nuevo. Para ello se crearán comisiones de diálogo para elaborar el nuevo decreto que permita canalizar el subsidio a quienes lo necesitan.
Ecuador tiene un movimiento indígena con historia y que tiene poder de organización y disputa, la Confederación Nacional de Entidades Indígenas (Conaie), apoyó la reforma constitucional propuesta por el correísmo, finalmente aprobada en 2008. La Conaie desde 2009, cuando desde el oficialismo se propuso la “Ley de Aguas” y siguió profundizando con una campaña pública para hacer pasar una legislación que abriría el Ecuador hacia las corporaciones mineras “responsables” (principalmente en oro, plata y cobre), rompió definitivamente con el oficialismo.
En 2017 la Conaie no apoyó a Lenín Moreno y a Alianza País, el partido que había creado Rafael Correa y que, se suponía, sería la continuidad del “socialismo del Siglo XXI”. Moreno rompió rápidamente con Correa y soportó en estos dos años de gobierno las duras críticas de la organización indígena. Ahora los indígenas nuevamente ganaron las calles de la capital, vinieron decididos a tumbar el gobierno, Moreno quiere repelerlos con la violencia de las fuerzas de seguridad, ya pasaron 12 días y aún resisten en las calles de Quito.
¿Y ahora qué pasará en la Amazonia?
Lo que está ocurriendo en Ecuador deja en el olvido otro momento histórico donde también se afectó la vida de los pueblos indígenas: la quema de la amazonia en Brasil y la chiquitania boliviana.
Desde el 10 de agosto “Día del Fuego”, que fue orquestado por WhatsApp por productores rurales, comerciantes y usurpadores de tierras de la región norte, mayoritariamente en el estado Pará, fueron quienes comenzaron colectivamente a generar focos de incendio, pero recién el 19 de agosto los medios de comunicación dieron a conocer lo que estaba pasando, ya que ese día en la ciudad de Sao Paulo, “El día se volvió noche”, se oscureció a las tres de la tarde por una masa de humo proveniente de los incendios que consumen la Amazonía.
El actual presidente de Brasil Jair Bolsonaro en varias ocasiones tuvo declaraciones que presagiaban esta situación: “es una vergüenza que la caballería brasileña no fuera tan eficaz como los estadounidenses, que exterminaron a sus indios” o “el reconocimiento de tierras indígenas es un obstáculo para la agroindustria”
En el caso de Bolivia se vio un interés por apagar los incendios con la contratación de súper aviones e incluso con la participación activa de funcionarios del Estado en el lugar mismo del hecho, pero en ambos países lo que se vislumbra es la ampliación de la frontera Agro-ganadera para el cultivo de Soja y cría de ganado vacuno.
Aquí mismo en Buenos aires, espacio urbano y cosmopolita, también durante la semana se visualizó la presencia y los reclamos de los pueblos indígenas, mujeres de Salta y Formosa tomaron el Ministerio del Interior para exigir el esclarecimiento de casos de jóvenes desaparecidos o discriminados en instituciones como escuelas o hospitales de esas provincias del interior del país.
Y desde el viernes en la ciudad de La Plata se ven más de 200 mil mujeres donde un gran porcentaje tienen rostro indígena, quizás muchas aún no se reconocen, pero sí lo hacen como migrantes o Plurinacionales, en este 34 Encuentro de Mujeres.
Este 12 de octubre encuentra a los pueblos indígenas como un claro actor político de resistencia ante las medidas de opresión y exterminio que bajan desde los grandes países capitalistas, siguen como sus antecesores dando el grito de lucha, “de norte a sur queremos maíz y al capitalismo fuera del país, ganaremos esta lucha cueste lo que cueste” con esta canción terminaban los saludos de los indígenas mexicanos a sus pares ecuatorianos y en esa frase se muestra el objetivo claro que los une sean del lugar de América donde se den a conocer: Luchar por mantener una forma de vida en armonía con la naturaleza y solo tomando de ella lo que se necesita para vivir.