Con estas palabras amenazaron a la periodista rosarina Andrea San Esteban, que investiga centros clandestinos de detención que funcionaron durante la ultima dictadura militar.

(Red Eco) Rosario- En la madrugada del 24 de enero amenazaron a la periodista rosarina Andrea San Esteban quien está publicando una serie de notas de investigación sobre un centro clandestino en Granadero Baigorria. “Te vamos a matar en el cuarto”, le dijo un hombre cuando ella se dirigía a su casa luego de una reunión de trabajo.
Andrea San Esteban realizó la denuncia ante la fiscalía Nº 8 de Rosario a cargo de Liliana Di Taranto. Allí narró que la persona que la amenazó con matarla "era obesa, tenía cara redonda, bigotes anchos y oscuros", llevaba anteojos del tipo ‘Rayban’ y tenía aproximadamente unos 50 años. Horas después, alrededor de las 12 del mediodía, San Esteban vio al mismo hombre en un automóvil Dodge 1500 estacionado en la esquina de Italia y San Luis. Y así lo denunció ante la Justicia.
La periodista trabaja en radio LT8 y realizó colaboraciones en el último mes en el diario "Rosario/12". Relaciona la amenaza recibida con sus investigaciones sobre los centros clandestinos de detención de la última dictadura militar.
Los repudios a la amenaza crecen y se difunden. El Sindicato de Prensa de Rosario dice que “comprometemos toda nuestra atención y seguimiento del caso; pedimos la investigación judicial correspondiente y hacemos un llamado a todos los sectores e instituciones de nuestro pueblo con quienes caminamos y nos expresamos juntos en la condena al terror, en la construcción de la memoria y del tejido social que impidan que se reaviven las llagas atroces que alientan los personeros de la muerte”.
Además, FOPEA (Foro de Periodismo de Argentina) mostró su preocupación por el hecho y la Diputada de la provincia de Santa Fe, Alicia Gutiérrez (ARI en el Frente Progresista) presentó un proyecto de declaración “rechazando las amenazas e intimidaciones para con la periodista de Rosario 12, Andrea San Esteban, teniendo en cuenta las investigaciones realizadas sobre centros clandestinos de La Calamita y Quinta Canut en el Gran Rosario, durante la última dictadura militar”