Después de casi 9 años finalmente comenzó el juicio por el asesinato del Comunero Javier Chocobar. La audiencia que inició a las 9 de la mañana contó con las declaraciones de Luis Humberto Gómez y José Valdivieso en carácter de acusados mientras que el empresario Darío Amín se acogió a su derecho de no prestar declaración. Los tres están acusados de de homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa Expte. 31295/2009. Por Justicia por Javier Chocobar

Además de los acusados el tribunal escuchó los testimonios de Delfín y Alberto Cata y de Eduardo, Emilio y Francisca Mamaní, miembros de la comunidad originaria de Chuschagasta quienes fueron testigos de los hechos que terminaron con la muerte de Javier Chocobar y las lesiones de gravedad sobre Andrés Mamaní, Delfín Cata, Emilio Mamaní y otros miembros de la comunidad. Afuera de la sala de audiencias, cientos de manifestantes acompañaron este esperado juicio en busca de #JusticiaPorJavierChocobar
Sonriendo y buscando transmitir seguridad, Gómez hizo repudiables declaraciones al afirmar quien disparó contra Javier los comuneros, dijo que “Mi arma jamás fue usada como arma de fuego. Mi arma fue usada como una piedra más. Si yo tuviera la intención de matar, hubieran 18 muertos. Use mi arma como un garrote para ayudar a defenderme”. Además mintió al decir ser un “policía retirado”, cuando fue exhonerado de la fuerza.
Por su parte Valdivieso intentó minimizar su participación y afirmó que “No entiendo hasta hoy porque estoy sentado aquí, yo no soy ningún delincuente. Tengo hijos en colegios religiosos y amigos de bien”. El imputado es señalado por la comunidad como autor de varios disparos contra la gente que se defendía ya del ataque de Amin y Gómez, pero afirma sólo haber disparado al aire. Un careo con Alberto Cata (que en el momento del asesinato tenía 13 años) intentó amedrentar a gritos al jóven pero quedó claro que Valdivieso participó activamente del ataque. Un careo desigual, de un lado la malicia y el autoritarismo que defiende la usurpación a toda costa, del otro la timidez y la memoria sacada a jirones.
Amín se negó a declarar pero como lo hicieron los tres imputados toda la jornada, intentó mostrarse sonriente y seguro. Ante la solicitud del abogado querellante, Carlos Garmendia, del dictado de inmediata detención de los imputados -argumentando el aseguramiento del proceso y de la comparecencia de los imputados- el Tribunal adelantó su rechazo por unanimidad fundamentando en que es doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que se debe llegar al proceso del juicio en libertad, que durante 9 años desde el hecho, los tres imputados estuvieron a derecho y que no existía riesgo de fuga. Desde la comunidad vienen denunciando que la familia Amín hostiga constantemente a los comuneros y a eso se suma la peligrosidad de Gómez y Valdivieso, con vínculos en la policía local (por ejemplo el “niño” fue cuñado de Sanchez, ex jefe de policía imputado en el caso Lebbos).
Además declararon Emilo Mamaní -quien además es querellante en la causa-, Eduardo Mamaní, Orlando Cata, Francisca Mamaní y Delfín Cata quien hizo un importante repaso histórico de la lucha de la comunidad y que antes del asesinato de Chocobar Amín explotaba la cantera y dejaba dinamita puesta poniendo en peligro a la comunidad. Eso llevó a la medida cautelar que impedía la explotación de la cantera. El 12 de octubre de 2009 Cata no sabía que la cautelar había caído.
Cata relató que sus hijos lo sacaron de la escena por miedo a que lo mataran. Al alejarse sintió que le disparaban por lo que volvió hacia la escena donde vió que Valdivieso también les disparaba. Lograron desarmarlo por lo que después éste sacó una carabina de la camioneta
Las otras audiencias de este semana son jueves 30 y viernes 31 desde las 8.30. Los días que se desarrollarán a partir de la semana que viene serán de martes a jueves en mismo horario de inicio en la entrada de calle España al 400 de Tribunales de Tucumán. Para entrar sólo se necesita DNI.

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