Rafael Correa, presidente del Ecuador, dijo que "a la oligarquía, a los que se creen dueños del país", que la "revolución ciudadana es irreversible. Ni un paso atrás".

Aseguró que esa revolución se realizará sin piedras, ni cierres de carreteras, pues se trata de una "revolución de alegría, de paz, de esperanza", pero "cuidado", alertó, que se pretenda confundir la "no violencia con claudicación".
El presidente destacó que tiene un "inédito apoyo popular" que le permitió este año obtener la reelección presidencial en una sola vuelta. "Lo increíble es que, a menos de seis meses de esa victoria histórica, haya grupos que quieran desestabilizar a un Gobierno repleto de legitimidad democrática", comentó.
El mandatario volvió a criticar a ciertos medios de comunicación que, según él, son "eco de los grupos de siempre", que se han querido "adueñar de la patria de todos".
Pidió a la ciudadanía no olvidar sus acciones en temas de lo que él llama recuperación de la soberanía, como la renegociación de los contratos petroleros o telefónicos, entre otros.
También mencionó las acciones en torno a la deuda externa con cuya "renegociación soberana", dijo, el país se ahorra "de aquí al 2.030, un millón de dólares diarios que ya no van a los bolsillos de acreedores, sino de la educación, de la salud", entre otros.
Anuncio que ya está listo un informe sobre tierras improductivas que están en manos privadas y que podrían ser entregadas a agricultores.
"Hoy más que nunca en cada casa, calle, manzana, barrio, pueblo, ciudad, (es necesario) hacer los comités de la revolución ciudadana", instó Correa con el fin, dijo, "de ser capaces, en corto tiempo, organizados, movilizados, salir a defender la revolución ciudadana".
Fuente: Ecuadorinmediato.com