Trabajadores de Cresta Roja se encuentran ocupando pacíficamente la planta 2 de la avícola, ubicada en la localidad bonaerense de Esteban Echeverría. Durante la mañana y parte de la tarde de este martes 12 de setiembre realizaron protestas sobre la autopista Ezeiza-Cañuelas. Exigen pago de indemnizaciones y reincorporación de despedidos.

 

La firma Proteinsa, que se hizo cargo de la empresa luego del abandono de los hermanos Rasic, continúa incumpliendo el pago de indemnizaciones prometido. Tras asumir el usufructo de la avícola, se había comprometido a pagar los años trabajados a empleados que habían cumplido hasta con 25 años de servicios, pero desde comienzos del año pasado prorroga la fecha límite para llevar adelante este abono. El último día prometido fue el 31 de agosto pasado y ante una nueva falta de respuesta los trabajadores resolvieron tomar de manera pacífica la planta 2 desde el 5 de setiembre.

Desde la agrupación Cresta Unida afirmaron: “De manera cínica la patronal pegó un comunicado hace algunos días disculpándose por los retrasos y permanentes acuerdos inconclusos, pidiendo tiempo para saldar las deudas. Una provocación, sabiendo que hemos sido más que pacientes soportando cuatro prórrogas distintas”.

Los empleados además exigen la reincorporación de unos 300 operarios despedidos luego del quiebre de la firma Rasic en 2015. Desde Proteinsa también se habían comprometido a tomarlos en cuanto mejorase la producción, pero a pesar de que la empresa está funcionando, según aseguran los trabajadores, con altos márgenes de ganancia, esto no ha ocurrido.

En tanto, la jueza a cargo del concurso de acreedores de la ex avícola Rasic Hermanos, Valeria Pérez Casado, les envió este martes a los trabajadores un mensaje a través de whatsapp en el que les informa que el expediente debe volver a sus manos desde la Cámara de Apelaciones, que el dinero para pagar indemnizaciones no está en el expediente ya que aún no fue depositado por Proteinsa SA. Agregó que tras recibir el expediente, ella misma fijará un plazo para que la empresa deposite el dinero.

“Cuando lo haga – dijo la magistrada –, si es que lo logra porque no es seguro, los síndicos van a armar lo que se llama una distribución de fondos, asignando a cada uno lo que tiene que cobrar. En esta distribución solo entrarán los trabajadores que no hayan suscripto el convenio de acciones. Si todo está bien y no hay impugnaciones podrán cobrar aquello que se les asigne en un corto plazo; de lo contrario puede tardar un tiempo más prolongado. No obstante, en ese escenario la plata ya estaría en el expediente de modo que no habría… perdón, habría garantía de que antes o después van a cobrar”.

Luego Pérez Casado da las opciones que se abren ante la posibilidad de que Proteinsa finalmente no aporte el dinero y llama “a la reflexión a aquellos trabajadores que si bien han recibido promesas incumplidas por parte de Proteinsa han conservado su trabajo y cobrado mes a mes su salario sin perder la posibilidad cierta de cobrar la indemnización”: “Las feroces medidas de fuerza que se han adoptado, cada vez con mayor intensidad, por más que pueda entenderse la incertidumbre que les afecta, conducen inexorablemente al fracaso del intento de recuperación que se ha hecho, porque no es posible que esa empresa ni ninguna otra pueda afrontar el negocio y pagar a los trabajadores sus sueldos e indemnizaciones si no se le permite funcionar y generar recursos. La gran pregunta que debe hacerse ahora es si están dispuestos a perder su trabajo y que lo pierdan los más de 2.200 trabajadores reincorporados y sus ingresos regulares por registrarse demorar en sus indemnizaciones”.

Tras recibir el audio, los operarios de Cresta Roja fueron claros: “TRABAJAR es un DERECHO, NO un PRIVILEGIO. NO vamos a resignar derechos laborales”, respondieron.