Testigos desprotegidos

Silvia Fontana y Walter Docters, ex detenido de la última dictadura militar y querellante contra delitos de lesa humanidad realizaron este lunes 4 de setiembre una conferencia de prensa acompañados por Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas, Rubén López y referentes políticos y sociales de La Plata, en la que denunciaron la vulnerabilidad del programa nacional de protección a testigos luego de que el 23 de este mes fueran asaltados “al voleo” en su casa de La Plata.
Walter Docters es testigo protegido en la causa por el Circuito Camps por la que el genocida Miguel Etchecolatz fue condenado a reclusión perpetua. Por esa razón tiene frente a la puerta de su casa custodios dependientes de la Policía Federal que rotan en turnos para vigilar los movimientos en la calle desde un vehículo. Esta protección, que solicitó desde hace 11 años cuando fue secuestrado y desaparecido en democracia Jorge Julio López, debía representar una tranquilidad para Docters y su esposa, Silvia Graciela Fontana, militante de Abuelas de Plaza de Mayo.

Sin embargo, Docters relató que la custodia no advirtió que unos hombres entraron a su casa, los maniataron, les robaron y se fueron media hora después, momentos antes de que se hiciera el cambio de guardia en la calle.
Los ladrones cargaron un bolso lleno de papeles personales de Docters, con documentación referida a las investigaciones que lleva adelante para dos próximos juicios, y el funcionamiento de dos centros clandestinos, el Pozo de Quilmes y el Pozo de Banfield.

Según Docters, “hubo un llamado al teléfono de uno de los hombres”: “Ya eran como las seis de la mañana, el horario del cambio de guardia en la puerta de nuestra casa. Luego de que habló por teléfono le dijo al otro que estaba con él que nos encierre en el baño, que se tenían que ir ya. Se fueron y con Silvia nos acercamos a la camioneta que sirve de garita para la custodia en la calle, que queda a seis metros de la puerta que rompieron para entrar. En la camioneta no había nadie. Vimos venir dos personas caminando con absoluta tranquilidad, nos metimos en nuestra casa con miedo y nos tocaron el timbre. Eran dos custodias, el que había estado en la casa y el relevo de guardia. Nos dijeron que habían estado persiguiendo a los ladrones durante 4 cuadras pero no estaban siquiera transpirados. En ningún momento se tomaron los recaudos, no se fijaron si estábamos con vida, si necesitábamos atención médica”.

Los referentes de los organismos advirtieron la necesidad de proteger la integridad de todos los testigos como clave para garantizar el avance de los juicios por delitos de lesa humanidad, y llamaron a la unidad del pueblo para enfrentar las políticas represivas.
El presidente de la Comisión por la Memoria, Adolfo Pérez Esquivel, agregó: “La CPM asume como propio lo que les pasó a Walter y a Silvia, y además de acompañarlos seremos querellantes en esta causa que se tramita por esta denuncia ante la secretaría especial del Juzgado Federal 3”.

Fuente: Agencia Andar