Cuatro atentados, dos de ellos de forma casi simultánea, ensangrentaron este viernes Pakistán en vísperas del fin del mes de ramadán, con cerca de 30 muertos y decenas de heridos.

El primer atentado tuvo como objetivo un vehículo de policía en Qetta, capital de la inestable provincia de Baluchistán (suroeste), con un saldo de 13 muertos.
Otros dos atentados se produjeron consecutivamente en un mercado atestado de gente que se disponía a efectuar sus compras poco antes de la ruptura del ayuno, con 13 muertos y 124 heridos como balance provisional, en Parachinar, en la frontera con Afganistán.

El atentado de Quetta fue reivindicado al mismo tiempo por los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) y por Jamaat-ul-Ahrar, una facción del movimiento talibán paquistaní (TTP).

Las dos organizaciones dieron detalles divergentes sobre el atentado, según SITE, un centro estadounidense especializado en la vigilancia de movimientos extremistas.

EI Provincia de Khorasan, la rama del grupo yihadista en Pakistán y en Afganistán, reivindicó varios atentados en los últimos meses en Baluchistán, a veces en colaboración con grupos locales como Jamaat-ul-Ahrar. Al menos una veintena de personas resultaron heridas en la explosión, que se produjo ante las oficinas del jefe de policía local.
Fuente: Agencias