El Colectivo Contra el Gatillo Fácil denunció que desde hace dos semanas varios de sus integrantes han sido perseguidos por autos hasta sus casas e incluso en algunos casos fueron agredidos físicamente. Estos hechos se dan en el marco de los juicios por los crímenes de Andrés Núñez y Omar Cigarán que se vienen desarrollando en La Plata, dos causas con policías implicados y que el Colectivo acompaña desde un inicio.

“Sabemos que es un mecanismo común cuando nos enfrentamos y denunciamos a la represión del Estado querer generar miedo entre quienes nos organizamos, y que tiene un objetivo claro: que paremos. Pero estamos dispuestos a seguir alzando la voz por cada pibe y piba que el Estado nos arrebata y, no vamos a dejar que nos quieran callar”, afirmaron desde el Colectivo Contra el Gatillo Fácil (CCGF).

El miércoles 22 de marzo fue el último día de audiencias del juicio por Omar Cigarán antes de la sentencia y la jornada de alegatos en el proceso por el crimen de Andrés Núñez; tras una actividad, dos integrantes del Colectivo fueron seguidas hasta sus casas. Una por una moto con dos personas arriba; al darse cuenta, la joven cambió de dirección y se encontró con un auto de civil en el que viajaba un policía uniformado que se le acercó y le pidió que se quedara tranquila porque él “la iba a cuidar”. En tanto, cuando su compañera llegó a la parada del colectivo, dos hombres empezaron a interrogarla, al llegar su ómnibus uno de ellos se subió con ella y se sentó cerca e incluso amagó a bajarse en la misma parada.

A su vez, otras dos integrantes del Colectivo fueron golpeadas y robadas el mismo día por personas que iban en moto.

En tanto, el viernes 24 de marzo al mediodía, frenó de golpe un auto color gris al lado de una persona cercana al Colectivo. Bajaron dos hombres, lo levantaron de los brazos y lo retuvieron sin que pudiera moverse mientras un tercero le pegaba y decía: “Esto va como advertencia”.

El domingo 26 por la noche, otras dos compañeras del CCGF fueron perseguidas por un auto gris del que se bajó un hombre quien tomó del brazo a una de ellas, quien finalmente logró soltarse.

De todos modos, uno de los hechos que más preocupó a la agrupación ocurrió cuando un familiar de Víctor González, víctima de gatillo fácil, fue perseguido por el capitán y jefe de calle de la Comisaría 9ª, Guillermo Salas, sospechoso del asesinato de González.

Desde el Colectivo convocaron a todas las organizaciones del campo popular y a los organismos de derechos humanos a repudiar el amedrentamiento a quienes se organizan: “Estamos decididos a seguir dando batalla por todos los pibes y pibas perseguidos, hostigados y asesinados por el aparato represivo estatal”, aseguraron.

En este marco, este viernes 31 de marzo volverán a acompañar las causas Núñez y Cigarán. En el caso de Andrés Núñez, a partir de las 12, se conocerá la sentencia contra el ex comisario Luis Raúl Ponce. En la instancia de alegatos, tanto la querella como la fiscalía pidieron reclusión perpetua al considerarlo coautor del secuestro y torturas seguidas de muerte de Núñez.

Cabe recordar que Andrés fue detenido de manera arbitraria por el supuesto robo de una bicicleta el 28 de setiembre de 1990. Se lo trasladó a la Brigada de Investigaciones de La Plata donde fue torturado hasta la muerte y su cuerpo posteriormente desaparecido. Sus restos fueron hallados recién más de 5 años después, luego de que uno de los policías implicados indicara que habían sido enterrados en un campo de la localidad bonaerense de General Belgrano.

Previamente, a las 9, se llevará adelante una nueva audiencia en el juicio contra el policía Diego Walter Flores por el crimen de Omar Cigarán. Se espera la presentación de testigos y luego la lectura de los alegatos.

Omar tenía 17 cuando el 15 de febrero de 2013 fue asesinado por el agente que lo ejecutó por la espalda en un supuesto “intento de asalto”. Su familia denunció que el joven venía siendo perseguido por la fuerza de seguridad y que tras el crimen se le plantó un arma para darle entidad a la versión policial.

Ambos procesos se desarrollan en los Tribunales ubicados en la 8, entre 56 y 57, de La Plata.