La llevan adelante personas privadas de su libertad que se encuentran en los pabellones 1, 5, 6 y 7 del penal ubicado en la localidad de Piñero, para reclamar acceso a sus derechos y condiciones básicas de detención.

“Tomamos agua sucia con olor a podrido”, es una de las denuncias que efectuaron los detenidos al explicar la medida de fuerza. Agregaron que la comida que reciben es “insuficiente y (está) descompuesta”. También exigieron atención sanitaria en tiempo y forma, que los tratamientos médicos no se interrumpan de manera abrupta y que se contrate a un médico infectólogo. Manifestaron además que los baños rebalsan porque los desagües no funcionan, y que las instalaciones eléctricas son ineficientes y peligrosas; señalaron a su vez el maltrato que reciben sus familiares los días de visita ya que deben esperar horas bajo el frío o el sol para ingresar a los pabellones y atravesar requisas arbitrarias y violentas.

Estas denuncias fueron incluidas en un petitorio entregado por los presos a la Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC), en el que también pidieron la apertura de una mesa de diálogo para resolver junto a los funcionarios correspondientes los reclamos presentados.

Desde la CTC expresaron que recién después de iniciada la huelga aquellas personas que  padecen enfermedades infecciosas comenzaron a ser llevados centros de salud.

“La única forma de conseguir derechos básicos para ellos es tomar estas medidas y es importante destacar la necesidad de una mesa de diálogo y trabajo que vaya resolviendo las cuestiones”, afirmaron desde la Coordinadora.

Fuente: Agencia Andar