“Pensar la tecnología como soporte, como medio, como experimentación nos lleva a  lo multidiscplinario, donde ocurre  ese borramiento de fronteras que lo vuelve más democrático, más accesible, más factible de sentirlo propio porque logra articular al público.” Eso es lo que surge cuando comenzamos a preguntarnos sobre los vínculos entre el arte y la tecnología, y es parte de las ideas que compartió Marcela Andino, una de las directoras de FASE, con Radio FLIA el viernes 22 de julio.  Radio FLIA – Red Eco

Para Marcela el cruce del arte y la tecnología se presta para un trabajo multidisciplinario porque permite reunir distintas voces en diferentes lugares trabajando en función de una idea creativa, volviéndose accesible y participativo porque acerca las herramientas para articularse con el público. La tecnología pensada como un medio y planteada como un desafío artístico.

FASE (Encuentro de arte, ciencia y tecnología; proyecto de gestión que surgió hace ocho años entre gestores y artistas independientes en el que todos los años indagan una temática especial)   está realizando una intervención en  Tecnópolis hasta el 10 de octubre y se va a desarrollar en el Centro Cultural Recoleta desde el 29 de noviembre hasta el 18 de diciembre. La entrada es gratuita. Desde encuentrofase.com.ar se pueden informar de todo lo que sucede en el espacio.

 

Radio FLIA(RF): ¿Que estás leyendo actualmente?

Marcela Andino (MA): Estoy leyendo libros técnicos. “Tecnopoéticas Argentinas. Archivo blando de arte y tecnología” (2012, Caja Negra) de Claudia Kozak y “¿Qué es el arte contemporáneo?” (2012, Siglo Veintiuno Editores S.A.) de Terry Smith.


RF: ¿De qué hablamos cuando hablamos de arte y tecnología?

MA: La tecnología es un nuevo soporte para el arte. La tecnología atraviesa la actualidad y es utilizada como un medio y no como un fin en sí mismo; intentando lograr la virtuosidad del desarrollo tecnológico.  Actualmente se está desarrollando un trabajo multidisciplinario y de experimentación artístico muy interesante en el país; a partir de ahí surge FASE.

RF: ¿Qué es FASE? ¿Cuándo surge?

MA: FASE es un proyecto de gestión que surge con gestores y artistas independientes hace ocho años. Notábamos que lo que estaba sucediendo en el país era muy interesante y de muy buena calidad artística, pero nos parecía que funcionaban de una manera muy endogámica, era un mundo nerd solo para expertos, por eso la idea fue encontrarnos para que se pudiera visualizar y empezar a poder generar nuevos públicos que conocieran lo que sucede acá.

Quisimos desarrollar un proyecto que sea viable a lo largo del tiempo, entonces convocamos a distintas universidades y a grupos independientes para que apoyen a les artistas que se capacitan y trabajan dentro de sus instituciones. Cada año desarrollamos una temática especial.

RF: ¿Cuáles son esos temas que abarca el encuentro?

MA: Se trabajó en problemáticas ambientales, también se planteó una mirada de lo que fue el bicentenario en función del futuro, se tocaron temas que tienen que ver con los procesos creativos. El año pasado se trató de mostrar como fue el trabajo grupal que desarrollan los artistas y este año vamos a pensar la praxis; como se aborda esta práctica artística que es el arte y la tecnología pero no pensándolo como un fin en sí mismo sino con la idea de mostrar en qué contexto trabajan.

RF: ¿El arte y la tecnología tiene que ver con la creatividad puesta en la tecnología?

MA: La invención en un sentido utilitario me parece que es parte del desarrollo histórico. La invención desde un concepto artístico también concluye con la elaboración de una pieza, pero su desarrollo conceptual se hace en función de un formato que viene investigando y elaborando un artista.

Lo interesante que tiene el cruce del arte y la tecnología es que se presta para un trabajo multidisciplinario. El desarrollo de las nuevas tecnologías permite reunir distintas voces en diferentes lugares trabajando en función de una idea creativa.

RF: En varias de las obras expuestas en FASE notamos que hay un corrimiento de la noción de autor como individuo porque son obras que implican a más de una persona. También podemos notar la interacción con el público ¿Vos crees que el arte y la tecnología busca la realización de la obra desde lo colectivo con interés en la participación y en la interacción?

MA: Si. Hay obras que están hechas para ser observadas, por ejemplo, las atravesadas por el videoarte. Cuando la obra es interactiva la inclusión es distinta. El público comparte la obra con las distintas voces que trabajan en función de una idea creativa. La democratización de las herramientas tecnológicas también es muy interesante porque permite grabar o registrar un momento que puede llegar a tener acceso a todo el mundo.

Es importante también el trabajo con los artistas para que toda esa macroinformación sea accesible al público, porque muchas veces las personas se acercan a la obra y no logran entender como funciona la interactividad.

Ahora estamos teniendo una experiencia muy interesante que se está realizando en Tecnópolis. Es mágico lo que sucede con los chicos en “En tiempo real”. Los chicos se fascinan cuando entiende que con su mano puede generar un dibujo virtual en la pared y ver su cara es muy emocionante. 

RF: Es multidisciplinario y te acerca las herramientas para lograr interacción ¿Vos sentís que el arte y la tecnología da cuenta de la época?

MA: Si. Es muy importante y necesario que exista el desarrollo de artistas trabajando con estas herramientas que son totalmente naturales en la vida. También hay muchas contradicciones, por ejemplo,  las que tienen que ver cuestiones ecológicas. Se plantea y aparece este cuestionamiento, pero creo que también ahí hay un nuevo desafío artístico.

RF: ¿Vos crees que los artistas se preguntan sobre las problemáticas del contexto actual?

MA: Creo que hay distintas búsquedas. La mirada de muchos artistas está puesta en lo que sucede en el medio ambiente, otros se posicionan sobre lo que sucede políticamente de manera global.

RF: Retomando el libro “Tecnopoéticas. Archivo blando de arte y tecnología” (2012, Caja Negra) de Claudia Kozak que nos atraviesa como grupo ¿Dónde te parece que está el punto de encuentro con lo que venimos hablando de arte y tecnología?

MA: Ella indaga en como está planteada la tecnología hoy. Las diferentes problemáticas que existen y busca resolver el abordaje teórico desde la tecnología.